Cilia y Maduro: nuevos cargos por tortura y nexos con Farc
Estados Unidos amplía la acusación contra Maduro y Cilia Flores por presunta tortura, narcotráfico y supuestos nexos con las Farc y el ELN.

La justicia de Estados Unidos abrió un nuevo capítulo en el proceso penal contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El 8 de octubre de 2026, fiscales federales hicieron pública una acusación ampliada que incorpora señalamientos por presunta conspiración para cometer tortura y detalla supuestos vínculos con organizaciones guerrilleras colombianas.
El documento, presentado ante un tribunal federal de Nueva York, describe una presunta estructura de persecución contra opositores y personas consideradas enemigas del Gobierno venezolano. Entre los abusos mencionados por los fiscales figuran descargas eléctricas, golpes, amenazas contra familiares y simulacros de ahogamiento. Según el expediente, algunos de los casos involucrarían a ciudadanos estadounidenses.
La acusación también examina las presuntas relaciones de Maduro y su entorno con grupos armados colombianos, así como posibles acuerdos relacionados con el narcotráfico y el uso del territorio venezolano para el tránsito de cocaína.
La acusación menciona reuniones con antiguos comandantes de las Farc

Uno de los apartados del expediente se refiere a una supuesta reunión celebrada en 2013, después de la muerte del expresidente venezolano Hugo Chávez. Según los fiscales, en el encuentro habrían participado Maduro, Cilia Flores y antiguos comandantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
Entre los nombres mencionados aparecen Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko; Luciano Marín, alias Iván Márquez, y Seuxis Pausias Hernández, conocido como Jesús Santrich.
De acuerdo con la acusación, la reunión habría estado relacionada con una deuda derivada de presuntos negocios de narcotráfico. Los fiscales sostienen que Maduro habría acordado entregar petróleo y facilitar otras operaciones para cubrir parte de esa obligación.
Estos señalamientos forman parte de la hipótesis de la Fiscalía estadounidense sobre las presuntas relaciones entre funcionarios venezolanos y estructuras armadas colombianas. Su inclusión en el expediente no constituye, por sí misma, una determinación judicial sobre la responsabilidad de las personas mencionadas.
El ELN y los supuestos acuerdos con PDVSA
El expediente también hace referencia al Ejército de Liberación Nacional (ELN), otra organización guerrillera colombiana. Según los fiscales estadounidenses, Cilia Flores habría ofrecido contratos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) a grupos relacionados con esa estructura armada.
Además, la acusación describe presuntas operaciones destinadas a facilitar el tránsito de cocaína por territorio venezolano.
Las referencias a contratos petroleros y a la circulación de drogas forman parte de los señalamientos que la Fiscalía busca sustentar dentro del proceso. La defensa de los acusados podrá controvertir las pruebas y cuestionar las imputaciones ante los tribunales.
Los nuevos señalamientos se suman a cargos previos
La acusación ampliada se incorpora a un proceso que ya incluía cargos relacionados con presunto narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos vinculados con armas.
Según la información del expediente suministrada para esta nota, Maduro y Flores permanecen detenidos en Brooklyn mientras avanza el procedimiento ante la justicia estadounidense.
La incorporación de nuevos señalamientos amplía el alcance de las acusaciones y pone el foco tanto en los presuntos abusos contra opositores como en las relaciones que, según los fiscales, habrían existido entre integrantes del entorno venezolano y organizaciones armadas colombianas.
Sin embargo, las imputaciones deben distinguirse de una sentencia condenatoria. La defensa podrá presentar sus argumentos y controvertir las pruebas, y será el sistema judicial el encargado de determinar la responsabilidad penal de los acusados.
Por ahora, los presuntos actos de tortura, los acuerdos relacionados con el narcotráfico y los supuestos vínculos con las Farc y el ELN constituyen señalamientos contenidos en la acusación estadounidense, cuya veracidad y alcance deberán establecerse durante el proceso judicial.
Fuente: Medios




