Chocó bajo fuego: violencia armada desplaza a 500 indígenas y amenaza a otras comunidades
La emergencia humanitaria mantiene en alerta a las autoridades, pues otras 300 personas de Puerto Indio estarían en riesgo de desplazamiento forzado.

La violencia armada continúa golpeando a las comunidades ancestrales del Chocó. Cerca de 500 indígenas tuvieron que abandonar sus hogares en Villa Nueva, municipio de Nuquí, el pasado 1 de noviembre, debido al temor generado por los enfrentamientos entre grupos armados que se disputan el control territorial. La emergencia humanitaria mantiene en alerta a las autoridades, pues otras 300 personas de Puerto Indio estarían en riesgo de desplazamiento forzado.
La situación llevó a la Defensoría del Pueblo a emitir un llamado urgente al Gobierno nacional y a las autoridades territoriales para garantizar la atención integral de las familias afectadas. Entre los desplazados se encuentran niños, mujeres y adultos mayores que tuvieron que salir de sus viviendas sin alimentos ni pertenencias, dejando atrás sus territorios y medios de subsistencia.
La defensora del pueblo, Iris Marín, solicitó garantizar el acceso inmediato a alimentación, agua potable, atención médica y alojamiento temporal digno. También insistió en que la respuesta institucional debe incorporar un enfoque étnico y diferencial que reconozca las condiciones particulares de las comunidades indígenas.
La entidad advirtió que el riesgo no termina con el desplazamiento de Villa Nueva. Cerca de 300 habitantes de Puerto Indio podrían verse obligados a abandonar sus hogares si continúan las condiciones de inseguridad. Por ello, pidió activar mecanismos de protección colectiva, verificar las condiciones de seguridad y establecer garantías para prevenir nuevas vulneraciones de los derechos fundamentales.
Chocó, bajo la presión de los grupos armados

La crisis en Nuquí refleja una problemática de mayor alcance en el departamento. La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, ha advertido sobre el fortalecimiento del control territorial del ELN y el Clan del Golfo, estructuras que mantienen disputas por corredores fluviales estratégicos y zonas de movilidad.
Según las alertas de la mandataria, cerca de la mitad de la población chocoana enfrenta riesgos asociados al accionar de estos grupos ilegales. Entre los municipios señalados están Río Iró, Litoral del San Juan, Medio San Juan y Carmen de Atrato, territorios donde la presencia y movilidad de estructuras armadas representan amenazas para la seguridad de sus habitantes.
Córdoba también ha reclamado mayor capacidad operativa de la Armada Nacional para contrarrestar el desplazamiento de los grupos ilegales por los ríos, considerados corredores fundamentales para la movilidad y el control territorial en el departamento.
La gobernadora ha insistido en la necesidad de fortalecer la presencia del Estado, ampliar las capacidades de la Fuerza Pública y recuperar el control institucional de las zonas afectadas. Mientras tanto, las comunidades rurales continúan expuestas a amenazas, restricciones de movilidad, confinamientos y desplazamientos forzados.
Los mandos detrás de la disputa territorial
La confrontación entre el ELN y el Clan del Golfo está relacionada con el control de corredores fluviales, rutas del narcotráfico y zonas estratégicas de movilidad en el Chocó.
Entre los mandos señalados por las autoridades se encuentran alias 'Galán o Ministro', Isaac Arias, alias 'Bernardo', y Hernán Chica Palacios, alias 'Santiago', vinculados a la estructura del frente Ernesto Che Guevara del ELN.
Por parte del Clan del Golfo figura Pablo Antonio Borja, alias 'Piernas Limpias', relacionado con la subestructura Leonidas de la Rosa Vázquez, con presencia en la región del Baudó.
La disputa por estos territorios incrementa los riesgos para las comunidades rurales, que quedan expuestas a las consecuencias de la confrontación armada. Las amenazas, las restricciones para transitar por sus propios territorios y el temor a nuevos enfrentamientos profundizan la crisis humanitaria.
Comunidades ancestrales, las principales víctimas
El desplazamiento de los indígenas de Villa Nueva vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades ancestrales frente a la expansión y disputa territorial de los grupos armados ilegales.
La posible salida de otras 300 personas de Puerto Indio aumenta la preocupación por una emergencia que podría extenderse a nuevos territorios del departamento.
Mientras las autoridades reclaman mayor presencia institucional y capacidad de respuesta, las comunidades esperan garantías para regresar a sus hogares, permanecer en sus territorios y desarrollar su vida sin amenazas.
El desafío para el Estado es evitar que la violencia siga expulsando a los pueblos indígenas de sus territorios ancestrales y que el Chocó continúe sumido en una crisis humanitaria marcada por el desplazamiento, el confinamiento y el control armado.
Fuente: Presidencia y medios de comunicación




