Bukele refuerza la presencia militar en Haití para rescatar a cuatro salvadoreños .
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ordenó el despliegue de un contingente de fuerzas especiales en Haití .

Según información divulgada por agencias internacionales, alrededor de 100 efectivos de fuerzas especiales salvadoreñas llegaron a territorio haitiano el jueves 22 de octubre para reforzar las labores de búsqueda. Además, fuentes oficiales señalaron que estaba previsto el envío de otro grupo de aproximadamente 100 soldados para apoyar las operaciones de seguridad en la zona.
Los cuatro salvadoreños hacen parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión multinacional respaldada por las Naciones Unidas que busca contribuir al restablecimiento de la seguridad en Haití, país que enfrenta una grave crisis de violencia por la presencia y expansión de organizaciones criminales.
Así ocurrió el ataque contra los militares salvadoreños
Los hechos se registraron el domingo 18 de octubre en el sector de Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe. De acuerdo con los reportes conocidos, un grupo armado atacó el vehículo blindado en el que viajaban los cuatro integrantes de la misión salvadoreña, utilizando armas de fuego y explosivos.
Tras el ataque, el vehículo se incendió y los militares lograron salir de él. Sin embargo, posteriormente se perdió contacto con los uniformados y desde entonces se desconoce su paradero. Las autoridades haitianas confirmaron que los cuatro hombres fueron secuestrados, mientras que el Gobierno salvadoreño mantiene la expectativa de encontrarlos con vida.
Los desaparecidos son técnicos de aviación que participan en labores de apoyo a la misión internacional, principalmente en tareas relacionadas con evacuaciones médicas. El presidente Bukele ha insistido en que no fueron enviados a Haití para combatir directamente contra las pandillas, sino para cumplir funciones técnicas y humanitarias.
Bukele advierte sobre una respuesta más contundente
Tras conocerse la desaparición de los cuatro militares, Nayib Bukele anunció el inicio de una operación para conseguir su liberación y dirigió un mensaje a los responsables del secuestro, exigiendo que los uniformados sean devueltos con vida y sin lesiones.
El mandatario advirtió que, si los cuatro salvadoreños no regresan sanos y salvos, su Gobierno podría responder con una operación de mayor alcance. Sus declaraciones elevaron la tensión en medio de los esfuerzos de las autoridades haitianas y de la fuerza multinacional para localizar a los militares.
Por su parte, el Gobierno de Haití calificó la liberación de los uniformados como una prioridad y aseguró que se estaban movilizando los recursos necesarios para apoyar las labores de búsqueda. Las operaciones se desarrollan en coordinación con la Policía Nacional haitiana y otros integrantes de la misión internacional.
Hasta el momento, ninguna organización criminal se ha atribuido públicamente la responsabilidad del ataque.
Haití enfrenta nuevos desafíos de seguridad
El secuestro de los cuatro salvadoreños representa un nuevo desafío para la misión internacional que opera en Haití, donde las pandillas mantienen una fuerte presencia territorial y han protagonizado enfrentamientos, secuestros y ataques contra las fuerzas de seguridad.
La fuerza multinacional fue creada para respaldar a las autoridades haitianas frente a la violencia de los grupos armados. Aunque su objetivo es alcanzar varios miles de integrantes, el contingente desplegado continúa por debajo de la capacidad prevista inicialmente.
El reciente ataque también ha generado interrogantes sobre las condiciones de seguridad en las que se movilizaban los técnicos salvadoreños y los riesgos que enfrentan los integrantes de la misión en sectores controlados por organizaciones criminales.
Mientras continúan las operaciones, las autoridades mantienen la búsqueda de los cuatro militares y trabajan para establecer las circunstancias exactas de su desaparición. El Gobierno de Bukele, por su parte, ha reiterado que su principal objetivo es conseguir que los uniformados regresen con vida a El Salvador.
La evolución del caso dependerá de los resultados de las operaciones en terreno y de la coordinación entre las fuerzas salvadoreñas, las autoridades haitianas y los demás integrantes de la misión internacional.




