Boyacá no sólo es ciclismo, a Tibaná regresan los 'carritos de Balineras'

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Vuelve después de dos años de ausencia, al municipio ubicado en la provincia de Márquez cerca la capital Boyacense, la Fox Racing una competencia de 'carritos de Balineras' que tiene más de cuatro décadas de antigüedad.

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Sin motor, sin frenos, pero con una valentía increíble, digna de los campesinos que habitan estas tierras, se impulsan los “volidos” por un tramo, lleno de curvas, de la vía que comunica a Villa Pinzón Cundinamarca con los municipios de Turmequé, Tibaná y Jenesano en Boyacá; desde el lugar llamado ‘Alto de Tibaná’, hasta el casco urbano del Municipio.
Volar cuesta abajo con todos los riesgos y ganar la competencia Fox Racing no depende de una sola persona, se trata de un extraordinario trabajo de equipo; proporcionar velocidad y dar el equilibrio, sobre todo en las curvas, depende del copiloto quien debe incorporarse dentro del vehículo cuando éste alcanza la velocidad adecuada; dar dirección, mantener el vehículo en la “pista” depende del piloto.
La carrera llega el próximo 3 de julio a su versión número 40, luego de dos años de ausencia, el culpable el ‘Covid 19’ que estrelló a todo el mundo y del cual hasta ahora la humanidad se está recuperando. En los inicios de la competencia, en el año 1982, el pueblo de Tibaná veía correr a sus pilotos con llantas de madera, sin casco con la vía sin pavimentar; debido a que la carrera surgió de los campesinos que llegaban con sus ‘zorras’ al mercado del pueblo.
Pero en el año 1998; se modernizó esta disciplina en este municipio: con una vía pavimentada, dos kilómetros de pista, ruedas de acero, balineras de máximo 14 cm de diámetro, trajes especiales, cascos, lo único que no cambió fue la voluntad de hierro de sus participantes.
Los copilotos tienen que enfrentarse a la inexistencia de un sistema convencional de frenado, el cual es sustituido por la suela de sus zapatos o por una tira de neumático que debe ser presionada con el pie hacia el pavimento, algo vital desde que inician su travesía desde el ‘alto de Tibaná’ hasta llegar a la zona urbana.
Los pilotos en el último tramo de la competencia se tienen que enfrentar a un sin número de vallas colocadas a los lados de la vía principal del casco urbano, las cuales abren el camino del triunfo al equipo que logre atravesar de primeras los dos últimos reductores de velocidad que en la vía recta y bastante inclinada los impulsa hacia la victoria o contra las vallas.
Estas vallas son instaladas por seguridad, según indicó el organizador del evento el concejal Wilson Gil, debido a que los ‘vehículos’ pueden alcanzar 70 kilómetros por hora en el último tramo. Finalmente, las inscripciones estarán abiertas hasta el próximo jueves 30 de junio.

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