Ataques con drones explosivos en Colombia: 175 casos en 2026
Colombia registra 175 ataques con drones explosivos contra la Fuerza Pública en 2026. Conozca las cifras, los grupos señalados y las regiones afectadas.


La ofensiva con drones cargados de explosivos contra la Fuerza Pública continúa en aumento en Colombia. Según el balance de las Fuerzas Militares, entre el 1 de enero y el 1 de octubre de 2026 se contabilizaron 175 ataques con estos dispositivos, una cifra superior a los 158 casos registrados durante todo 2025 y a los 108 reportados en 2024.
El informe también señala que, desde 2024, esta modalidad de ataque ha dejado 25 uniformados asesinados y 356 heridos, cifras que evidencian el impacto de esta amenaza sobre los integrantes de las instituciones de seguridad.
Ante este panorama, el mayor general Erick Rodríguez Aparicio, comandante de las Fuerzas Militares, ha advertido sobre la necesidad de fortalecer las capacidades antidrones para enfrentar las nuevas tácticas utilizadas por los grupos armados ilegales.
Entre las herramientas para responder a esta amenaza se encuentran los radares y los inhibidores de señal, que permiten detectar, bloquear o neutralizar determinados dispositivos. Las autoridades buscan reforzar la capacidad operativa, anticipar posibles ataques e identificar a los responsables del manejo de estos aparatos.
La preocupación se mantiene debido a que el balance corresponde a los primeros nueve meses de 2026 y la tendencia podría continuar durante el último trimestre del año.
Disidencias y ELN concentran los ataques con drones
El balance militar atribuye 90 de los 175 ataques registrados en 2026 al Ejército de Liberación Nacional (ELN), mientras que 72 se relacionan con las disidencias de las FARC bajo el mando de alias Iván Mordisco. Las estructuras asociadas a alias Calarcá aparecen vinculadas a otros 13 casos.
Desde 2024, las autoridades han contabilizado 442 acciones violentas con cargas explosivas. De ese total, aproximadamente 308 son atribuidas a las disidencias lideradas por alias Iván Mordisco, según el reporte.
Los ataques se han presentado en distintas zonas del país. Entre los departamentos afectados figuran Chocó, Norte de Santander, Valle del Cauca, Cauca y Bolívar. También se han documentado hechos en Arauca, Antioquia, Guaviare, Nariño, Caquetá, Meta, Putumayo, Risaralda y Tolima.
La distribución geográfica de los casos evidencia que el uso de drones con explosivos no se limita a un solo territorio, sino que representa un desafío para las autoridades en diferentes regiones de Colombia.
Valle del Cauca, Cauca y Santander, entre las regiones afectadas por la violencia
La preocupación por el deterioro de la seguridad también se reflejó durante el fin de semana en hechos violentos registrados en Valle del Cauca, Cauca y Santander.
En Montebello, zona rural de Cali, tres policías resultaron heridos luego de que un artefacto explosivo detonara contra una patrulla. Los uniformados fueron trasladados a un centro médico para recibir atención. Durante la inspección del lugar, expertos antiexplosivos encontraron una segunda carga, que fue neutralizada.
En Santander de Quilichao, Cauca, otro ataque con explosivos afectó el puente La Teta y dejó incomunicadas a más de 200 familias, de acuerdo con la información reportada sobre el hecho.
Entretanto, en Santander, dos hombres armados interceptaron un bus que transitaba por la vía Málaga-Cerrito. Los responsables obligaron a los pasajeros a descender del vehículo y posteriormente le prendieron fuego. Según las autoridades departamentales, no hubo personas lesionadas.
El mayor Douglas Arenas, director de Seguridad y Convivencia departamental de Santander, rechazó lo ocurrido y confirmó que el incidente no dejó víctimas.
Los hechos se suman al panorama de inseguridad que afrontan varias regiones del país, mientras las autoridades buscan contener las acciones de los grupos armados y fortalecer las medidas de prevención y respuesta frente a los ataques con explosivos.
Una amenaza que exige fortalecer la respuesta de seguridad
El aumento de los ataques con drones explosivos, las cifras de uniformados asesinados y heridos, y los recientes hechos violentos en diferentes departamentos mantienen encendidas las alertas de las autoridades.
El reto para la Fuerza Pública consiste en ampliar sus capacidades tecnológicas, mejorar los sistemas de detección y neutralización de drones y fortalecer las operaciones contra las estructuras armadas señaladas de utilizar estos dispositivos.
Con 175 ataques contabilizados hasta el 1 de octubre de 2026, la modalidad se consolida como uno de los desafíos de seguridad que deberá afrontar el país durante los últimos meses del año.
Fuente: ejercito y medios de comunicación.




