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Artefacto explosivo detonó al paso de patrulla en Puerto Santander

La familia del comunicador continúa reclamando avances en la investigación de su asesinato en zona rural de Briceño.

Por Oscar Alexander Paz YampuezanRedacción EXTRA
⏱ 4 min de lectura
Artefacto explosivo detonó al paso de patrulla en Puerto Santander
Imagen de portada · Grupo Editorial Central
Aunque la Fiscalía ha avanzado en el proceso contra un presunto responsable, sus allegados insisten en que se identifique y judicialice a todas las personas involucradas.

El asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda continúa generando indignación y dolor en Antioquia. Su hermano, Julián Pérez, volvió a hacer un llamado a las autoridades para que el crimen no quede en la impunidad y se logre identificar a todos los responsables de la muerte del joven comunicador, quien desapareció mientras realizaba labores periodísticas en una zona rural del municipio de Briceño, en el norte del departamento.

Mateo Pérez, de 25 años, era director del medio digital El Confidente de Yarumal y se dedicaba a cubrir asuntos relacionados con el orden público, la seguridad y las problemáticas sociales de su región. Su desaparición se conoció el 5 de mayo de 2026, cuando se encontraba en la vereda Palmichal, donde adelantaba labores de reportería. Días después, una comisión humanitaria integrada por el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Defensoría del Pueblo recuperó su cuerpo, confirmando el desenlace fatal que su familia temía.

La familia pide que el caso avance con rapidez

Julián Pérez ha insistido en que la investigación debe continuar hasta esclarecer completamente lo sucedido. Para la familia, los avances judiciales representan un paso importante, pero todavía falta establecer quiénes participaron en el crimen y garantizar que todos los implicados respondan ante la justicia. Su petición está dirigida tanto a la Fiscalía como a los jueces encargados de conocer el proceso.

En septiembre, luego de que la Fiscalía imputara cargos a Jhon Edison Chalá Torrejano, conocido con el alias de ‘Chalá’ o ‘Víctor Chalá’, los familiares reiteraron la necesidad de acelerar las actuaciones judiciales. Julián manifestó que llevaban mucho tiempo esperando avances concretos y pidió que las autoridades no limitaran sus esfuerzos a una sola persona, sino que continuaran investigando para determinar si hubo otros participantes.

La familia también ha expresado su preocupación por las condiciones de seguridad en las zonas rurales donde los periodistas realizan sus labores. En el caso de Mateo, su trabajo consistía en documentar hechos relacionados con el conflicto armado y las dinámicas de violencia que afectan a las comunidades del norte antioqueño, territorios donde operan diferentes estructuras armadas ilegales.

¿Quién es el presunto responsable del asesinato?

Las autoridades han señalado a Jhon Edison Chalá Torrejano como uno de los presuntos responsables del crimen. La Fiscalía avanzó judicialmente contra él por hechos relacionados con el secuestro, la desaparición y el homicidio del periodista, según los reportes publicados sobre el caso. La imputación constituye un avance dentro del proceso, pero la responsabilidad penal debe establecerse mediante las actuaciones judiciales correspondientes.

La investigación busca reconstruir lo ocurrido desde el momento en que Mateo ingresó a la zona rural de Briceño hasta el hallazgo de su cuerpo. También resulta fundamental determinar si otras personas participaron en la retención y posterior asesinato del comunicador, así como establecer las circunstancias en las que se produjo el crimen.

Un llamado por la seguridad de los periodistas en Colombia

El caso de Mateo Pérez volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los periodistas regionales al informar sobre el conflicto armado y las actividades de grupos ilegales. En muchos territorios, los comunicadores trabajan en condiciones difíciles y deben desplazarse a lugares donde existen disputas por el control territorial, economías ilícitas y amenazas contra quienes buscan documentar lo que ocurre.

Organizaciones defensoras de la libertad de prensa han rechazado el asesinato y reclamado garantías para que los periodistas puedan ejercer su labor sin intimidaciones. La muerte de Mateo no solo dejó una profunda pérdida para sus familiares y compañeros, sino que también generó preocupación entre quienes consideran indispensable mantener informadas a las comunidades sobre las situaciones que afectan sus territorios.

Mientras el proceso judicial continúa, la familia mantiene una exigencia clara: que se esclarezca el crimen, que se capture a quienes todavía puedan estar involucrados y que la muerte del joven periodista no quede sin respuesta. Para sus allegados, la justicia será fundamental para conocer toda la verdad sobre lo sucedido y evitar que hechos similares continúen afectando al periodismo colombiano.