Alimentos más caros: la FAO alerta por el impacto del clima y el transporte
Los precios mundiales de los alimentos subieron en septiembre por problemas climáticos y de transporte, según la FAO.

Los precios internacionales de los alimentos registraron un nuevo aumento en septiembre de 2026, impulsados por las dificultades en las rutas comerciales y las preocupaciones relacionadas con las condiciones meteorológicas. Así lo informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cuyo índice alcanzó un promedio de 136 puntos, un 1,5 % más que en agosto y un 5,8 % por encima del nivel registrado un año atrás.
El organismo señaló que las interrupciones del transporte y las condiciones climáticas adversas influyeron en los mercados agrícolas, limitando la disponibilidad de algunos productos y presionando sus cotizaciones internacionales.
Los cereales y el azúcar lideraron las alzas
Uno de los incrementos más destacados se presentó en el índice de precios de los cereales, que aumentó un 5,1 % frente a agosto. El trigo registró una subida del 6,3 %, relacionada con las dificultades logísticas en la región del mar Negro y las preocupaciones por las condiciones meteorológicas en algunas zonas de América del Norte.
Por su parte, el maíz aumentó un 5,6 %, debido a las perspectivas de menores rendimientos en Estados Unidos, la reducción de la disponibilidad exportable en Brasil y las alteraciones del comercio internacional. Los precios del arroz también avanzaron un 1,4 %, en medio de preocupaciones climáticas y una reducción estacional de los suministros.
El azúcar presentó un incremento del 6,1 %. Entre los factores que influyeron en este comportamiento se encuentran las previsiones de una menor producción en Tailandia, las dificultades para las cosechas en India y las condiciones meteorológicas en Brasil y Europa.
Comportamiento de los aceites, la carne y los lácteos
El índice de precios de los aceites vegetales aumentó un 0,9 % durante septiembre, impulsado principalmente por el encarecimiento del aceite de palma, la demanda internacional y las inquietudes sobre la producción en el sudeste asiático.
En contraste, el indicador de la carne disminuyó un 1,1 %, debido principalmente a la caída de los precios internacionales de la carne de cerdo y las aves de corral, favorecida por una mayor disponibilidad para la exportación.
Los productos lácteos también registraron una leve reducción del 0,1 %, luego de que el descenso de los precios del queso compensara parcialmente el aumento de las cotizaciones de la leche en polvo.
La producción mundial de cereales también genera preocupación
Además de los cambios en los precios, la FAO revisó sus perspectivas para la producción mundial de cereales en 2026. El organismo prevé una cosecha de aproximadamente 2.979 millones de toneladas, lo que representaría una disminución del 2,1 % frente a 2025, aunque seguiría siendo la segunda más grande registrada hasta ahora.
Las previsiones también apuntan a una reducción del 3,5 % en el comercio mundial de cereales durante la campaña 2026/27, debido, entre otros factores, a las restricciones en las rutas marítimas del mar Negro y a las dificultades para encontrar alternativas de transporte.
La organización advirtió que los costos de los fletes, el encarecimiento de los fertilizantes y las alteraciones logísticas continúan generando incertidumbre en los mercados alimentarios.
El fenómeno de El Niño añade nuevos riesgos
La FAO también señaló que el fortalecimiento de las condiciones asociadas con El Niño podría aumentar la incertidumbre sobre las próximas cosechas, especialmente las de arroz en el sur y sudeste de Asia.
Estos cambios climáticos pueden influir en los rendimientos agrícolas y en la disponibilidad de productos esenciales, aunque sus efectos varían según el cultivo y la región.
El comportamiento de los precios durante los próximos meses dependerá de la evolución del clima, las condiciones de producción y la estabilidad de las rutas comerciales. Mientras tanto, los datos de septiembre reflejan la influencia que los factores meteorológicos y logísticos pueden ejercer sobre los mercados mundiales de alimentos.
Fuente: FAO




