Alarma en Los Andes–Sotomayor por enfrentamientos armados: cientos de personas han tenido
Una delicada situación humanitaria se registra en el municipio de Los Andes–Sotomayor, en el departamento de Nariño, debido a los enfrentamientos entre los grup

Una delicada situación humanitaria se registra en el municipio de Los Andes–Sotomayor, en el departamento de Nariño, debido a los enfrentamientos entre grupos armados ilegales que mantienen en incertidumbre a varias comunidades rurales. Los hechos han provocado el desplazamiento de numerosas familias y han dejado a otras personas sin posibilidades seguras de salir de sus viviendas.
De acuerdo con los reportes de habitantes de la zona, entre 350 y 400 personas habrían tenido que abandonar sus hogares. La cifra es preliminar y aún requiere confirmación por parte de las autoridades competentes. Al menos cuatro veredas estarían afectadas por los hechos violentos, que han incrementado el temor entre los residentes.
Uno de los aspectos más preocupantes es la situación de quienes permanecen atrapados en sus casas. Según los testimonios de la comunidad, algunas viviendas habrían resultado impactadas por explosivos durante las confrontaciones, mientras varias familias solicitan ayuda urgente para salir de las zonas de riesgo.
La población pide atención humanitaria y garantías de seguridad
Los habitantes han manifestado su preocupación por la dificultad de llegar hasta las personas que necesitan asistencia. Las condiciones de seguridad representarían un obstáculo para las labores de rescate y atención, pues cualquier desplazamiento hacia los sectores afectados podría poner en peligro tanto a los civiles como al personal encargado de prestar ayuda.
Mónica Bernal, comunicadora social y residente de la zona, advirtió que varias comunidades atraviesan una situación crítica y señaló que la cantidad de personas desplazadas podría ubicarse entre 350 y 400. También alertó sobre la presencia de familias que no han podido abandonar sus viviendas.
La preocupación aumenta ante los reportes sobre la posible llegada de refuerzos de estructuras armadas, una situación que genera temor de que los enfrentamientos continúen y agraven las condiciones de seguridad en el territorio.
Los habitantes reclaman una respuesta coordinada que permita identificar a las personas en riesgo, establecer corredores seguros y brindar atención a quienes han tenido que dejar sus hogares. Asimismo, solicitan acompañamiento institucional para proteger a las comunidades que permanecen en las zonas rurales.




