Al menos 15 soldados y cinco milicianos mueren en un ataque en Nigeria
Un ataque nocturno contra una base militar en Borno dejó 20 integrantes de las fuerzas de seguridad muertos, según fuentes locales y militares.

Al menos 15 soldados y cinco integrantes de una milicia civil murieron durante un ataque nocturno contra una base militar en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria. La ofensiva, ocurrida el martes 13 de octubre, fue atribuida a presuntos combatientes yihadistas y volvió a poner de relieve la persistente amenaza de los grupos armados en la región.
El ataque tuvo como objetivo una instalación militar situada en la localidad de Mairari, en el área administrativa de Guzamala, cerca del lago Chad. Según fuentes de seguridad citadas por el medio nigeriano Premium Times, los atacantes pertenecerían a Boko Haram o a su facción rival, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP).
Veinte integrantes de las fuerzas de seguridad muertos
De acuerdo con las fuentes consultadas, entre las víctimas se encuentran 15 miembros del Ejército nigeriano y cinco integrantes de la Fuerza de Tarea Conjunta Civil (CJTF, por sus siglas en inglés), una organización de apoyo local que colabora con las fuerzas militares en las labores de seguridad y lucha contra la insurgencia.
El presidente del gobierno local de Guzamala, Umar Sheriff, confirmó que se produjo el ataque y señaló que los militares lograron repeler a los asaltantes. Residentes de la zona también informaron de bajas entre los atacantes, aunque no se precisó una cifra verificable.
Hasta el 15 de octubre, el Ejército nigeriano no había publicado un balance oficial que confirmara las cifras de víctimas reportadas por las fuentes de seguridad. Por ello, los datos sobre los fallecidos deben atribuirse a los testimonios recogidos por los medios y no a un comunicado militar definitivo.
Borno, epicentro de la insurgencia yihadista
El estado de Borno es uno de los principales focos de la insurgencia islamista que afecta al noreste de Nigeria desde 2009. Boko Haram inició la rebelión y, posteriormente, la aparición de ISWAP intensificó la competencia entre organizaciones armadas que atacan tanto a las fuerzas gubernamentales como a comunidades civiles.
Los asaltos contra instalaciones militares buscan debilitar la presencia estatal y, en algunos casos, apoderarse de armas y equipos. La continuidad de estos ataques representa un desafío para las operaciones de seguridad y mantiene a las poblaciones de la región expuestas a la violencia y al desplazamiento.
El ataque de Mairari evidencia las dificultades que afrontan las autoridades nigerianas para contener a los grupos insurgentes en zonas remotas del noreste del país. Sin un balance oficial completo, todavía no se conocen con precisión todas las consecuencias del asalto ni el número total de víctimas.
Fuente: Agencia EFE. · Ver fuente ↗




