Edición Colombia
-- °CClima
USD --TRM

Inicio/Sostenibilidad

Activistas irrumpen en una obra de Microsoft en Ámsterdam por el impacto de la IA

Más de 100 manifestantes entraron en una obra de Microsoft en Ámsterdam; la protesta abrió dos jornadas de movilizaciones contra centros de datos en Europa.

Por Juan Carlos Gualguan MezaRedacción EXTRA
⏱ 4 min de lectura
Activistas irrumpen en una obra de Microsoft en Ámsterdam por el impacto de la IA
Imagen de portada · Grupo Editorial Central

Más de 100 activistas ingresaron el viernes 6 de noviembre de 2026 en una obra de construcción de un centro de datos de Microsoft en Ámsterdam, Países Bajos, para protestar contra la expansión de la infraestructura tecnológica destinada a la inteligencia artificial (IA). Los manifestantes accedieron al terreno, escalaron grúas y desplegaron pancartas, en una movilización que coincidió con una jornada de protestas contra los centros de datos en diferentes países europeos.

La intervención tuvo lugar en el sector de Westpoort, donde se desarrolla el proyecto de infraestructura que será destinado a Microsoft. La manifestación reunió a integrantes de organizaciones ambientalistas y colectivos críticos con el crecimiento de las grandes empresas tecnológicas.

Protestas contra el impacto ambiental de los centros de datos

Las movilizaciones responden principalmente a las preocupaciones por el elevado consumo de electricidad y agua que requieren estas instalaciones para mantener sus operaciones y refrigerar los equipos informáticos. Los activistas sostienen que la expansión acelerada de los centros de datos puede aumentar la presión sobre los recursos naturales, las redes eléctricas y los compromisos climáticos de los países europeos.

La acción en Ámsterdam coincidió con una campaña internacional denominada Stop Dirty Data Centres, una coalición de organizaciones que promueve una pausa en la construcción de grandes centros de datos hasta que existan mayores garantías ambientales y mecanismos de participación ciudadana.

Según los organizadores, las jornadas de movilización del 6 y 7 de noviembre contemplan actividades en 16 países. Entre los lugares donde se anunciaron manifestaciones figuran Irlanda, Polonia, Dinamarca, Finlandia, España, Italia, Francia y Reino Unido.

En otras ciudades también se registraron concentraciones frente a instalaciones tecnológicas y sedes gubernamentales. En Berlín, por ejemplo, un grupo de manifestantes se reunió cerca de un centro de datos, mientras que en Varsovia se realizaron acciones frente al Parlamento polaco.

Microsoft responde a las manifestaciones

La ocupación del terreno en Ámsterdam estuvo protagonizada por integrantes del colectivo neerlandés Geef Tegengas, cuyos miembros expresaron su rechazo al proyecto y cuestionaron el impacto ambiental y social de las actividades de las grandes compañías tecnológicas.

La protesta también incluyó cuestionamientos relacionados con los servicios tecnológicos que Microsoft proporciona al Ejército israelí y a otras instituciones gubernamentales. Estas críticas se sumaron a las preocupaciones ambientales que motivaron las movilizaciones.

Ante los acontecimientos, un portavoz de Microsoft manifestó que la compañía conocía la protesta y respetaba el derecho de las personas a expresar sus opiniones de manera pacífica. Sin embargo, señaló que la empresa no respalda las acciones ilegales ni aquellas que puedan poner en riesgo la seguridad de los participantes o de otras personas.

Por su parte, Pure Data Centres, responsable del desarrollo del terreno, también pidió a los manifestantes abandonar las instalaciones de manera segura y manifestó su disposición a dialogar sobre las inquietudes relacionadas con el proyecto.

El crecimiento de la inteligencia artificial aumenta el debate en Europa

Las manifestaciones reflejan una discusión cada vez más amplia sobre las consecuencias de la expansión de la inteligencia artificial y la infraestructura necesaria para su funcionamiento. Aunque las empresas tecnológicas consideran que los centros de datos son fundamentales para ofrecer servicios de computación en la nube y desarrollar nuevas aplicaciones de IA, las comunidades y organizaciones ambientales cuestionan sus necesidades energéticas y su impacto territorial.

En Países Bajos, el debate adquiere especial relevancia debido a la cantidad de proyectos de infraestructura digital previstos. De acuerdo con los datos recogidos por Reuters, alrededor de 200 centros de datos se encuentran en funcionamiento, en construcción o en fase de planificación en el país.

El conflicto plantea un desafío para los gobiernos europeos, que buscan fortalecer su capacidad tecnológica y competir en el desarrollo de inteligencia artificial sin descuidar la disponibilidad de recursos, la sostenibilidad ambiental y la participación de las comunidades afectadas.

Fuente: Reuters — Toby Sterling. · Ver fuente ↗

Más Noticias en EXTRA

Ver todo Sostenibilidad →