Confrontó al mandatario local y cuestionó tanto obras como responsabilidades.
Un fuerte enfrentamiento político sacudió el ambiente institucional en Falan luego de que la concejal Sandra Patricia Guzmán respondiera a los cuestionamientos del alcalde Forney Munévar Monsalve, quien la señaló de limitarse a criticar sin presentar propuestas concretas para el municipio.
La cabildante reaccionó con un mensaje directo en el que rechazó los señalamientos y defendió su papel dentro del Concejo. Aseguró que ejercer control político no significa obstaculizar la administración, sino vigilar el cumplimiento adecuado de los compromisos adquiridos con la comunidad.
“Exigir que haga las cosas bien, con transparencia, eficacia, no es bloquearlo, es cumplir con mi deber de control político”, dijo. Con esta declaración dejó claro que no dará un paso atrás frente a lo que considera fallas en la gestión municipal.
Guzmán cuestionó lo que calificó como una actitud evasiva del mandatario ante los reclamos ciudadanos. Según explicó, el municipio no necesita discursos que apelen a la victimización, sino resultados visibles y planificación responsable en cada proyecto anunciado.
Uno de los puntos más sensibles es la obra proyectada en la vereda La Rica. La concejal advirtió que el terreno presenta inestabilidad y que no existirían estudios técnicos certificados que respalden la intervención. A su juicio, iniciar trabajos sin soporte técnico adecuado podría representar riesgos estructurales y un posible detrimento patrimonial.
Otro tema de controversia fue el argumento del alcalde sobre la supuesta falta de respaldo del Gobierno nacional. Guzmán afirmó que sí han existido apoyos institucionales, mencionando gestiones ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y recursos del Ministerio de Salud destinados al Hospital Santa Ana del corregimiento de Frías.
También recordó la visita técnica de expertos en proyectos comunitarios enfocados en fortalecer el turismo local. Para la concejal, si los recursos y acompañamientos no se traducen en resultados concretos, la responsabilidad recae en la administración municipal.En medio del cruce de declaraciones, lanzó una frase que encendió el debate político: “Gobernar es un deber, no un favor”. Sus palabras profundizaron la división entre sectores que respaldan al alcalde y quienes exigen mayor rigor en la ejecución de obras y compromisos públicos.


