La desaparición de un estudiante en Ibagué desató preocupación por la seguridad escolar.
El caso ocurrió en la Institución Educativa Amina Melendro, donde la rectora Ofelia Hernández admitió que no cuentan con porteros durante la jornada diurna. Según explicó, la ausencia de vigilancia obedece a retrasos en la contratación municipal y afecta a varios colegios oficiales. Mientras tanto, docentes y administrativos han asumido funciones de control, aunque esto genera sobrecarga. “No hay porteros (…) es un servicio muy necesario”, advirtió la rectora.
La comunidad educativa expresó su temor frente a la vulnerabilidad que enfrentan los estudiantes, pues la falta de personal de vigilancia facilita el ingreso de personas ajenas y expone a los menores a riesgos dentro y fuera de las instalaciones. Padres de familia exigieron a la Alcaldía una solución inmediata, advirtiendo que la seguridad escolar no puede seguir dependiendo de la improvisación.


