El municipio de Ataco, en el sur del Tolima, atraviesa una crisis de seguridad que ha encendido las alarmas entre sus habitantes y autoridades. En lo corrido del mes, cinco personas han sido asesinadas en hechos violentos que han generado temor colectivo y preocupación institucional.
El personero municipal, Jean Kristian Kumbe, confirmó la gravedad de la situación y relató que el crimen ocurrido el domingo, cerca de un puesto de votación, no puede considerarse un hecho aislado. “Este mes no más, llevamos cinco personas fallecidas. Lo que ocurrió el domingo al cierre de las elecciones no fue un homicidio aislado, lo que ocurrió fue una masacre y de una calidad violenta, yo hace muchísimos años no veía una situación así”, expresó.
La comunidad asegura que hacía años no enfrentaba un flagelo de esta magnitud. Según Kumbe, el municipio ha comenzado a sufrir fenómenos como sicariatos, riñas, porte ilegal de armas y consumo de estupefacientes, factores que han alterado la tranquilidad de la población.
El funcionario también cuestionó la capacidad de respuesta de las autoridades en un escenario tan sensible como el electoral. “Yo sí pido que Ejército Nacional y Policía Nacional tengan un poco más de pie de fuerza. Y fíjate, la única pregunta que yo me hago es que donde pasó el hecho estaba cerca un puesto de votación y se supone que ahí deben estar salvaguardando la seguridad. ¿Y qué ocurrió?”, señaló.
Ante este panorama, Kumbe solicitó la intervención urgente de la fuerza pública para recuperar la seguridad y devolver la confianza a los habitantes de Ataco.




