La Navidad volvió a sentirse con fuerza en uno de los sectores del corregimiento del Caguán, al norte del municipio de Neiva, donde una cuadra completa se convirtió en escenario de luces, colores y símbolos propios de la temporada. Lejos de los grandes centros urbanos, esta iniciativa demuestra que el espíritu navideño también florece en los rincones rurales, impulsado por el compromiso ciudadano y el trabajo colectivo.
La protagonista de esta historia es Marisol Hermosa, una lideresa comunitaria que, año tras año, ha asumido el reto de mantener viva esta tradición. Con gestión propia, creatividad y el apoyo de los vecinos, Hermosa ha logrado que esta cuadra sea reconocida como un punto de encuentro para las familias del sector durante el mes de diciembre.
Desde semanas antes de la temporada, Marisol comenzó a coordinar reuniones comunitarias para definir el diseño de la iluminación, los adornos y las actividades a realizar. Cada detalle fue pensado de manera colectiva, integrando a niños, jóvenes y adultos mayores, quienes aportaron ideas, materiales y mano de obra para hacer realidad el proyecto.
Las luces, instaladas de manera artesanal, no solo decoran fachadas y árboles, sino que representan un símbolo de esperanza y unión. Para muchos habitantes del sector, esta iniciativa se ha convertido en una tradición esperada, que fortalece los lazos comunitarios y genera espacios de sana convivencia.
“Más allá de las luces, lo importante es que la comunidad se una, que los niños vivan la Navidad y que no se pierdan estas tradiciones”, expresó Marisol Hermosa, quien destacó que el objetivo principal siempre ha sido compartir y brindar un mensaje de paz.
Este 2025 no fue la excepción. A pesar de las dificultades económicas y logísticas, la cuadra volvió a vestirse de Navidad, demostrando que la voluntad y el trabajo en equipo superan cualquier obstáculo. La iniciativa también ha atraído a visitantes de otros sectores del corregimiento, quienes recorren el lugar para disfrutar del ambiente festivo.
La experiencia del Caguán deja un mensaje claro: la Navidad no depende de grandes presupuestos, sino del compromiso de quienes creen en la comunidad. Gracias al liderazgo de Marisol Hermosa y al respaldo de sus vecinos, el espíritu navideño sigue llegando hasta el último rincón de Neiva.


