Gracias a la gestión y liderazgo del reconocido líder social Rolando Sierra Ramírez, los adultos mayores del Ancianato María Triana de Ferro, en el municipio de Campoalegre, vivieron una jornada navideña cargada de alegría, música, afecto y solidaridad. La iniciativa, impulsada directamente por Sierra, permitió regalarles a los abuelos una Navidad distinta, digna y llena de esperanza.
Vestido de Papá Noel, Rolando Sierra encabezó esta actividad social que contó con el apoyo del cantante de música popular Guillo Narváez, quien aportó su talento para brindar una serenata especial. La jornada fue pensada y organizada con el objetivo de acompañar, reconocer y dignificar a los adultos mayores, especialmente en una época del año donde la soledad suele hacerse más evidente.
La celebración incluyó música navideña, un compartir de la gastronomía típica huilense y, sobre todo, espacios de diálogo, abrazos y cercanía humana. Cada detalle fue cuidadosamente gestionado para que los abuelos se sintieran protagonistas y no simples espectadores de la fecha.
Rolando Sierra destacó que esta actividad nació desde el corazón y el compromiso social: “Agradecemos profundamente a Dios, al sacerdote Arquímedes de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, a los abuelos y a Guillo Narváez. Compartir música, alimentos y compañía es sembrar amor. La verdadera Navidad se vive cuando servimos al otro”, expresó el líder social.
La gestión también permitió articular esfuerzos con vecinos, voluntarios y trabajadores del ancianato, quienes se sumaron activamente a la jornada, demostrando que el trabajo comunitario y la voluntad colectiva pueden generar un impacto positivo real.
La actividad realizada en el Ancianato María Triana de Ferro se consolida como un ejemplo de liderazgo social efectivo, donde la gestión no se queda en discursos, sino que se traduce en acciones concretas a favor de los más vulnerables.
Los abuelos despidieron la jornada con sonrisas y palabras de gratitud, recordando que, gracias a iniciativas como esta, la Navidad recupera su verdadero sentido: compartir, servir y amar.




