Nasry Asfura asume la presidencia de Honduras con énfasis en seguridad y alianza con EE. UU.

[responsivevoice_button voice="Spanish Latin American Male" buttontext="Escuchar Noticia"]
Compartir en

El conservador Nasry Asfura tomó posesión este martes (27.01.2026) como presidente de Honduras, comprometiéndose a enfrentar de manera directa la inseguridad, uno de los problemas más graves del país centroamericano, golpeado por la violencia de las pandillas y altos niveles de pobreza.

Durante una sobria ceremonia realizada en la sede del Congreso Nacional, en Tegucigalpa, el nuevo mandatario aseguró que la seguridad será una prioridad de su gobierno. “Vamos a luchar de frente contra la inseguridad, sin titubeos”, afirmó tras prestar juramento ante los legisladores y autoridades presentes.

Asfura, de 67 años, llega al poder luego de cuatro años de una administración de izquierda y con una agenda política cercana a Estados Unidos, país clave para Honduras tanto en materia económica como diplomática. Su investidura refuerza además la presencia de gobiernos conservadores en la región, sumándose a recientes giros políticos en países como Chile, Bolivia, Perú y Argentina.

Honduras enfrenta un complejo panorama social: alrededor del 60 % de sus 11 millones de habitantes vive en situación de pobreza, mientras que las remesas enviadas por cerca de dos millones de migrantes hondureños en Estados Unidos —muchos de ellos en situación irregular— representan aproximadamente un tercio del producto interno bruto del país.

“Prometo cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes. Honduras, estamos para servirte”, expresó el presidente en su primer discurso oficial. El exalcalde de Tegucigalpa y empresario asumió el cargo tras una elección muy disputada, marcada por acusaciones de fraude por parte de la oposición y fuertes tensiones políticas.

Tras ser proclamado vencedor de los comicios del 30 de noviembre, Asfura realizó una gira internacional que incluyó reuniones en Estados Unidos con el secretario de Estado, Marco Rubio, y un encuentro posterior con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. En el Congreso, el nuevo mandatario deberá buscar acuerdos, ya que su partido cuenta con 49 de los 128 escaños legislativos.


Compartir en

Te Puede Interesar