El Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha emitido un comunicado condenando el reciente atentado en el barrio Meléndez de Cali, un hecho que ha generado una fuerte indignación en la ciudadanía. En su declaración, el grupo guerrillero se desvincula de la autoría del ataque y, de manera controversial, advierte sobre lo que ellos califican como el avance de estructuras «narco-paramilitares» en el suroccidente del país. Esta afirmación ha generado debate, pues aunque el ELN niega su participación, su presencia y actividad en la región son conocidas. La declaración del grupo guerrillero es una clara muestra de la compleja y fragmentada situación de seguridad en el Cauca y el Valle del Cauca, donde múltiples actores armados compiten por el control territorial, dejando a la población civil en medio del conflicto.



