La mujer había nacido en Tamboral, Andalucía hacia 1930, en fecha aún por precisar, ya que de acuerdo a su hijo Samuel Antonio Delgado Zúñiga, historiador y gestor cultural de Buga, su madre tenía dos registros de nacimiento.
Sixta Tulia, era hija del primer telegrafista de Andalucía, don Ángel María Zúñiga Rayo y de la fabricante de dulces Amalia Moreno, de quién aprendió a hacer además de la gelatina blanca y negra, los tradicionales dulces de grosellas, zapallo, icaco, cáscaras de limón, desamargados, mamey, cortados y, por supuesto: el manjarblanco.
Dotada de una prodigiosa memoria, doña Sixta Tulia Zúñiga Moreno en sus últimos años de vida aún recordaba en detalle y contaba magistralmente historias de su natal Andalucía, la tierra amada de sus ancestros y la cual debió abandonar por culpa de La Violencia bipartidista.




