Caro confirmó continuidad de emergencias rurales por intensas precipitaciones.
La temporada invernal no da respiro en el norte del Tolima y mantiene en alerta máxima al municipio de Santa Isabel. Las lluvias, que se han intensificado en las últimas semanas, continúan generando graves afectaciones en diferentes sectores rurales, obligando a las autoridades locales a sostener la declaratoria de calamidad pública para enfrentar la crisis.
La alcaldesa Diana Magaly Caro reiteró que la decisión se mantiene vigente debido a la magnitud de los daños ocasionados por la inestabilidad del terreno y los constantes deslizamientos. Según explicó, las precipitaciones no han cesado y los puntos críticos siguen representando un riesgo para las comunidades campesinas.
Uno de los mayores impactos se ha registrado en las vías terciarias, donde los derrumbes y taponamientos han complicado la movilidad de los habitantes. Sectores como la vereda La Congoja han sufrido afectaciones considerables, obligando a la intervención de maquinaria amarilla en coordinación con la Gobernación del Tolima.
Sin embargo, los trabajos de recuperación no han avanzado al ritmo esperado. Cada nuevo aguacero provoca nuevos desprendimientos de tierra, lo que retrasa las labores y aumenta la preocupación entre quienes dependen de estas carreteras para transportar alimentos y productos agrícolas.
La mandataria fue enfática al señalar que Santa Isabel continúa bajo calamidad pública precisamente para poder atender de manera inmediata cada emergencia que se presenta y gestionar recursos adicionales.
El impacto del invierno no se limita a un solo punto. De acuerdo con el balance entregado por la administración municipal, son múltiples las zonas rurales que reportan daños, especialmente por el deterioro de sus carreteras.
“Yo tengo reporte de más de 10 veredas con afectaciones y reportes por mal estado en sus vías”, afirmó Caro, dejando en evidencia la dimensión del problema que enfrentan los campesinos.
Las autoridades mantienen monitoreo permanente en los sectores considerados de alto riesgo y han reiterado el llamado a la comunidad para informar de inmediato cualquier deslizamiento o interrupción vial. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los habitantes, quienes temen que las lluvias continúen agravando la situación y prolonguen la emergencia que hoy mantiene en vilo a todo el municipio.




