Bajo la dirección del entrenador Jhon Ladino Tovar, el Club Deportivo Real Huila consolida un proceso formativo integral en la categoría infantil, centrado en el desarrollo armónico de las capacidades físicas, técnicas y cognitivas de sus jugadores. Este enfoque metodológico se basa en microciclos cuidadosamente planificados, que priorizan la coordinación motriz, la resistencia aeróbica, el control orientado del balón y la toma de decisiones rápidas en situaciones de juego. Estos pilares fundamentales permiten un avance progresivo y medible en cada sesión de entrenamiento, fomentando una evolución constante y sostenible.
Táctica
Desde el punto de vista táctico y conceptual, el equipo ha forjado una identidad propia adaptada a la etapa formativa: salida limpia y elaborada desde la defensa, amplitud y profundidad por las bandas, y una presión inmediata tras la pérdida del balón. Estos principios no solo mejoran la comprensión colectiva del juego, sino que inculcan valores como la disciplina, el respeto al compañero y hábitos competitivos positivos. Contenidos recurrentes como la lectura de espacios libres, el mantenimiento del perfil corporal adecuado y la movilidad inteligente sin posesión del balón elevan significativamente el nivel grupal, preparando a los niños para escenarios más exigentes.
Calendario
El calendario competitivo resulta intenso y variado, combinando torneos locales municipales con eventos independientes, conocidos como ‘pirata’, ideales para acumular minutos en contextos reales y ganar experiencia práctica. Simultáneamente, la participación en las ligas departamentales asegura un marco reglamentario estricto y confrontaciones de calidad contra equipos de alto rendimiento regional, lo que facilita una evaluación continua y objetiva del progreso.
En el ámbito nacional, destaca la proyección hacia la Copa Soccer Melgar, torneo que se llevará a cabo en Melgar (Tolima). Esta competencia representa una vitrina valiosa para contrastar el trabajo realizado frente a escuelas y clubes de diversas regiones del país. Más allá de los resultados deportivos, fortalece aspectos clave como la resiliencia mental, la gestión emocional bajo presión y la capacidad de adaptación a entornos nuevos y desafiantes.
El cuerpo técnico equilibra la progresión individual con el rendimiento colectivo: la carga física se ajusta a las etapas sensibles de desarrollo, mientras que la técnica se consolida mediante ejercicios de repetición variable y juegos reducidos que estimulan la creatividad y el criterio. Así, surge un grupo que interpreta el juego con madurez, ejecuta con precisión y asimila conceptos tácticos acordes a su edad.
Foto: Joan Sebatián Guerrero, Brandon Steven Lizcano, Manuel Felipe Chaparro, Diego Alejandro Tafur, juan Felipe Soto y Andrés Felipe Rivas Tejada, equipo Real Huila.




