
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, hizo pública una carta abierta dirigida al Ejército de Liberación Nacional en la que solicita verdad, reparación y la entrega de los restos de su hermano, desaparecido en 1986 en medio del conflicto armado colombiano.
En el documento, el funcionario relata que su hermano, Juan Antonio Sanguino Páez, fue visto por última vez en junio de ese año tras reunirse con un contacto de la guerrilla en Bogotá. Aunque posteriormente realizó una llamada anunciando su regreso, nunca volvió a tenerse noticia de su paradero.
Según reconstruyó el propio Sanguino con el paso del tiempo, su familiar habría sido trasladado a un campamento del ELN en el sur del Cesar, donde fue sometido a un llamado “juicio revolucionario”. Allí, la organización lo acusó de ser un supuesto infiltrado y lo condenó a muerte, en un proceso que el ministro califica como injusto y sumario.
El jefe de la cartera laboral explicó que solo conoció estos hechos más de dos años después de la desaparición, sin que hasta hoy se haya esclarecido completamente lo ocurrido ni se haya entregado el cuerpo de su hermano a la familia.
En su carta, difundida en el marco del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, Sanguino asegura que ha esperado durante casi cuatro décadas una respuesta. Por ello, pidió al ELN que entregue información completa sobre el caso, facilite la recuperación de los restos a través de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas y ofrezca un acto público de perdón.
El ministro también destacó que este caso refleja una práctica poco visibilizada dentro del conflicto armado: los llamados “fusilamientos internos” en grupos insurgentes, que en muchos casos derivaron en desapariciones forzadas y violaciones a los derechos humanos.
Finalmente, Sanguino hizo un llamado a que su historia sirva como ejemplo para avanzar en el reconocimiento de responsabilidades y la construcción de memoria histórica en Colombia, insistiendo en que la verdad es clave para la reparación de las víctimas y la reconciliación nacional.
Elecciones Colombia 2026: Fajardo propone blindar la Constitución, Cepeda suma apoyos y Valencia enfoca su discurso en la economía
A medida que avanzan las campañas rumbo a las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia, los principales candidatos intensifican sus estrategias políticas con propuestas clave, alianzas y mensajes dirigidos a distintos sectores del electorado.
El candidato Sergio Fajardo puso sobre la mesa la necesidad de “blindar” la Constitución Política, una iniciativa con la que busca garantizar la estabilidad institucional del país frente a posibles reformas profundas. Su propuesta se enmarca en un discurso de moderación y defensa de las instituciones, con el que intenta captar votantes del centro político.
Por su parte, Iván Cepeda continúa consolidando su candidatura mediante la suma de apoyos y alianzas estratégicas. El aspirante del Pacto Histórico trabaja en ampliar su base política más allá del oficialismo, acercándose a distintos sectores con el objetivo de fortalecer su camino hacia la primera vuelta presidencial.
En contraste, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, ha centrado su discurso en temas económicos, buscando posicionarse como una opción sólida frente a las preocupaciones fiscales y productivas del país. Su enfoque incluye propuestas orientadas al crecimiento, la inversión y el fortalecimiento del sector empresarial.
El panorama electoral muestra así tres enfoques distintos: la defensa institucional desde el centro, la construcción de alianzas desde la izquierda y la apuesta económica desde la derecha. Estas estrategias reflejan la competencia por captar votantes indecisos en un escenario político cada vez más fragmentado y dinámico.
Con la primera vuelta cada vez más cerca, los movimientos de los candidatos serán determinantes para definir alianzas, consolidar apoyos y marcar la agenda pública en las semanas decisivas de la contienda electoral en Colombia.


