La ministra nacional de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani Fonrodona, visitará este 28 de noviembre el municipio de Pitalito en una jornada que marcará un antes y un después para la infraestructura cultural del sur del país. La agenda incluye la entrega oficial de la nueva Escuela de Música de Pitalito y el lanzamiento regional del programa Artes para la Paz, una apuesta sin precedentes en formación artística para niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
El recibimiento estará a cargo del Instituto de Cultura, Recreación y Deporte, entidad que destacó que la presencia de la ministra consolida a Pitalito como epicentro cultural estratégico del suroccidente colombiano.
Un encuentro que une
El lanzamiento de Artes para la Paz para Cauca, Huila y Nariño se realizará bajo el concepto “Ríos de las Artes y las Culturas”, una puesta en escena que exalta la riqueza identitaria del sur del país. La jornada iniciará a las 8:30 a.m. en la Escuela de Música, donde la ministra recorrerá y entregará oficialmente sus nuevas instalaciones.
Luego se desarrollará un desfile artístico y presentaciones escénicas que llegarán hasta el Centro Cultural Héctor Polanía Sánchez, espacio donde se llevará a cabo el acto central con autoridades regionales, comunidad educativa y artistas.
Con un área de 573 m², la nueva Escuela de Música representa la inversión más importante en infraestructura cultural ejecutada en Pitalito en los últimos años. Dispone de 12 ambientes especializados, salas de ensayo, aula teórica, estación de audio, centro de producción, bodega de instrumentos, cafetería, áreas técnicas y un auditorio con capacidad para 189 personas y 45 músicos en escena. La obra tuvo una inversión total de $3.504 millones, financiada por el Ministerio de las Culturas (2022–2023), regalías del Huila y aportes del municipio.
El programa Artes para la Paz, desarrollado en alianza con la Universidad del Cauca y seleccionado entre tres departamentos, impactará a más de 54.700 estudiantes en 320 instituciones educativas de Cauca, Huila y Nariño, de la mano de 547 artistas formadores y sabedores. Una apuesta que fortalece identidades, amplía oportunidades y convierte el arte en un camino de reconciliación, tejido comunitario y construcción de paz.


