La nueva rectora del megacolegio Rodrigo Lara Bonilla, Aura María Lozada Lemus, asumió en medio de un panorama desolador: siete años después de su entrega parcial en 2018, la obra sigue inconclusa y en franco deterioro.
“Recibimos aulas sin acabados, baños incompletos, redes eléctricas y de agua fallidas, y zonas verdes convertidas en maleza”, denunció Lozada Lemus. El plantel, diseñado para 1.800 estudiantes de la comuna 6, solo opera parcialmente y con serias dificultades.
Iniciado durante el gobierno de Juan Manuel Santos y cofinanciado con recursos nacionales y municipales, el megacolegio nunca fue terminado. Faltan laboratorios, biblioteca, auditorio, comedor escolar completo y cerramiento perimetral. Techos con filtraciones y pisos rotos representan riesgo para los 1.200 alumnos actuales.
Llamado urgente
La rectora advirtió que las condiciones afectan la calidad educativa y la seguridad de estudiantes y docentes. “No es justo que niños de sectores vulnerables sigan estudiando en una obra inconclusa”, enfatizó. Lozada solicitó a la Alcaldía y al Ministerio de Educación intervención inmediata para terminar la infraestructura antes de finalizar 2025.
Pese a múltiples debates de control político en el Concejo y derechos de petición de la comunidad, el contratista y las entidades responsables no han cumplido. La rectora anunció que liderará mesa técnica con padres de familia para exigir cronograma real de obras y recursos definitivos.




