Hernando Álvarez Urueña impulsa acción tras emergencia que dejó familias vulnerables.
Una acción de tutela presentada en favor de niños, niñas y adolescentes afectados por el voraz incendio en el asentamiento Álamos encendió las alarmas en Ibagué. El recurso fue admitido por un juzgado de la ciudad, que además ordenó medidas urgentes para proteger a las familias que lo perdieron todo en cuestión de minutos.
La tutela fue interpuesta por el abogado Hernando Álvarez Urueña, quien actúa como representante de la Asociación Popular de Vivienda La Monta y como agente oficioso de los menores damnificados. Su objetivo es garantizar la protección inmediata de los derechos fundamentales de quienes hoy enfrentan condiciones críticas tras la emergencia.
Dentro de la decisión judicial se destaca una medida provisional que obliga a la Administración Municipal y al Consejo de Gestión del Riesgo a brindar un albergue temporal digno a las familias afectadas. Este refugio deberá ubicarse en la zona impactada o en un sector cercano, con el fin de no fragmentar a la comunidad.
La orden es de cumplimiento inmediato, lo que refleja la gravedad de la situación. El juzgado advirtió que cualquier incumplimiento podría derivar en sanciones, aumentando la presión sobre las autoridades para actuar sin dilaciones.
Según lo expuesto en el documento, la tragedia no es un hecho aislado. Las familias ya vivían en condiciones de vulnerabilidad antes del incendio, situación que, de acuerdo con la tutela, era conocida por las entidades competentes. La conflagración solo agravó una problemática social que venía creciendo silenciosamente.
El abogado Álvarez fue enfático al señalar que la intención de la tutela no es confrontar a las instituciones, sino activar una respuesta articulada. “Buscamos que se garantice la protección de los derechos fundamentales”, indicó, haciendo un llamado a la acción conjunta entre autoridades locales y nacionales.
Actualmente, las familias damnificadas enfrentan una realidad compleja: pérdida total de sus viviendas, incertidumbre y condiciones de alta precariedad. La comunidad exige no solo soluciones temporales, sino respuestas estructurales que eviten que tragedias como esta se repitan.
Desde la Asociación Popular de Vivienda La Monta también se insistió en la necesidad de avanzar hacia soluciones definitivas, especialmente en materia de vivienda digna, para quienes hoy sobreviven en medio de la adversidad.


