La Contraloría Departamental del Huila, bajo la dirección de Andrés Felipe Vanegas, encendió las alarmas tras una visita de auditoría al municipio de Iquira, donde se evaluó el estado de la primera fase del matadero municipal, una obra que figura en el Registro Nacional de Obras Inconclusas. El resultado del recorrido fue calificado como preocupante: la infraestructura, que ya había sido entregada oficialmente y cuyo contrato se encontraba liquidado, fue hallada completamente desmantelada.
De acuerdo con el informe, la responsabilidad de la vigilancia y protección del matadero recaía directamente en la administración municipal, toda vez que existía un acta de recibo final. No obstante, los auditores encontraron una obra abandonada, sin ningún tipo de custodia, que hoy presenta un avanzado estado de deterioro y saqueo, convirtiéndose prácticamente en un conjunto de ruinas.
Hallazgos
Entre los hallazgos más graves, la Contraloría evidenció daños estructurales significativos. Las paredes construidas en Superboard presentan afectaciones severas, producto de intentos por sustraer el esqueleto metálico de la edificación. Asimismo, toda la red eléctrica fue arrancada, al igual que la red hidrosanitaria, dejando la infraestructura inutilizable. El cielo raso también fue desvalijado, sumándose a una larga lista de elementos sustraídos o destruidos.
Durante la inspección, los funcionarios encontraron además presencia de excrementos humanos y de animales dentro de las instalaciones, lo que demuestra el abandono total de la obra y la falta de control sobre un bien público que estaba destinado a prestar un servicio fundamental para la comunidad. Para los auditores, este escenario refleja una grave omisión en la custodia de los recursos invertidos.
La primera fase del matadero municipal se encontraba a la espera de la consecución de recursos para desarrollar la segunda y tercera etapa del proyecto, con el propósito de ponerlo en funcionamiento y beneficiar no solo al casco urbano de Iquira, sino también a su zona rural y municipios cercanos. Sin embargo, el deterioro actual compromete seriamente cualquier posibilidad de continuidad sin una nueva y costosa intervención.
El contralor Andrés Felipe Vanegas lamentó la situación y cuestionó la falta de garantías para proteger la inversión pública. “Es triste que la inversión que hizo en su momento la administración municipal no haya sido salvaguardada y que hoy esa primera fase corresponda a unas ruinas”, señaló el funcionario, dejando entrever posibles responsabilidades administrativas.


