¿MASACRE POR ORO?

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Jehinson Barbosa y Laura Patiño fueron asesinados mientras iban en su vehículo.

Jehinson Stiv Barbosa Tumbia y Laura Sofía Patiño Vargas, ambos oriundos de Pereira, fueron identificados como dos de las tres víctimas de la masacre ocurrida el domingo 8 de marzo en zona rural del municipio de Ataco, sur del Tolima. La tercera persona aún no ha sido plenamente identificada por las autoridades, lo que mantiene en expectativa a la comunidad.

El sangriento hecho se registró cuando las víctimas se movilizaban en un vehículo por una vía terciaria que conecta el casco urbano de Ataco con el corregimiento Santiago Pérez. El automóvil fue interceptado por hombres armados que dispararon en repetidas ocasiones contra los ocupantes, causando la muerte inmediata de los tres pasajeros.

La noticia ha generado conmoción en el Tolima y en Pereira, ciudad de origen de dos de los fallecidos. Las primeras investigaciones apuntan a que el ataque podría estar relacionado con actividades ilegales de compra y comercialización de oro en la región, un negocio que ha atraído personas de diferentes zonas del país y que, según expertos en seguridad, también ha traído disputas y hechos criminales.

El secretario de Seguridad del departamento, Alfredo Bocanegra, aseguró que el caso no tendría relación con temas electorales, como inicialmente se especuló en algunos sectores. Por el contrario, las líneas de investigación señalan que se trataría de delincuencia común vinculada al movimiento de dinero y oro en la zona.

Las autoridades han indicado que varias de las personas involucradas no serían habitantes permanentes del Tolima, sino ciudadanos provenientes de otras regiones, entre ellas Antioquia, atraídos por el boom de la fiebre del oro. Este fenómeno ha generado economías informales y conflictos alrededor del mineral, lo que podría explicar la violencia registrada en Ataco.

Mientras avanza la investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar quiénes están detrás del crimen, el gobierno departamental recordó que los recursos de recompensa siguen concentrados en otros dos casos prioritarios: la búsqueda de siete jóvenes desaparecidos en el norte del Tolima y la captura de alias ‘Chapolo’, por quien se ofrecen hasta 200 millones de pesos.

La comunidad de Ataco exige mayor presencia de la fuerza pública y acciones contundentes para frenar la ola de violencia que golpea al sur del departamento. La masacre del 8 de marzo se suma a una serie de hechos que mantienen en zozobra a los habitantes de la región.


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