A pocas semanas de que concluya el plazo contractual establecido para la construcción de la vía Los Próceres, continúan creciendo los cuestionamientos sobre el avance real del proyecto y la ejecución de los recursos destinados a una de las obras de infraestructura más importantes para la movilidad de Popayán.
El debate tomó fuerza luego de que la Administración Municipal divulgara material audiovisual que muestra cómo luciría la obra una vez terminada. Sin embargo, sectores ciudadanos, veedurías y líderes comunitarios han expresado inquietudes frente a la diferencia entre las proyecciones presentadas y el estado actual de los trabajos en terreno.
De acuerdo con los cuestionamientos conocidos públicamente, la ejecución física de la obra alcanzaría apenas un 14 %, pese a tratarse de un proyecto financiado inicialmente con recursos cercanos a los $41.000 millones aportados por el Instituto Nacional de Vías (Invías). La situación ha llevado a diversos sectores a solicitar explicaciones sobre el cumplimiento de cronogramas y las medidas adoptadas para garantizar la terminación del proyecto.
La Secretaría de Infraestructura de Popayán, dependencia encargada del despliegue técnico y la supervisión de las obras, ha sido señalada por algunos sectores como una de las entidades llamadas a aclarar el estado actual del contrato y las acciones previstas frente a los retrasos reportados.
Procesos pendientes
Entre las principales inquietudes también figura la adición de $7.000 millones para reajustes de precios de la obra, una decisión que ha generado preguntas sobre el momento en que se realizó dicho trámite y su impacto en el desarrollo del proyecto.
A esto se suma la situación de los predios requeridos para la ejecución completa de la vía. Según los cuestionamientos planteados por algunos actores ciudadanos, los avalúos realizados hace dos años estarían desactualizados, lo que ha dificultado avanzar en los procesos de adquisición necesarios para continuar las intervenciones.
Mientras tanto, obras complementarias relacionadas con redes de servicios públicos y alumbrado presentan avances superiores a los registrados en la construcción de la vía principal, situación que ha alimentado las críticas sobre la coordinación general del proyecto.
Ante este panorama, crece la expectativa sobre las decisiones que deberán adoptarse una vez llegue la fecha de vencimiento contractual. Ciudadanos y sectores de control social han solicitado mayor claridad sobre el futuro de la obra, el uso de los recursos públicos y la hoja de ruta que permitirá culminar una infraestructura considerada estratégica para la movilidad de la capital caucana.




