“MAL VECINO” DEL AEROPUERTO

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Erika Portilla, presidenta de junta del barrio Villa Magdalena Etapa 4, habla de problemas graves

La presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Villa Magdalena Etapa 4, Erika Portilla, ha denunciado públicamente varios problemas que afectan a la comunidad por la cercanía con el aeropuerto Benito Sáenz en Neiva. Según Portilla, el comportamiento del aeropuerto ha generado un ambiente de inseguridad y caos para los residentes. En sus declaraciones, enfatizó la falta de responsabilidad por parte de las autoridades aeronáuticas, quienes, según ella, no cumplen con los compromisos de bienestar social para la zona.

Pólvora indiscriminada

Uno de los problemas más graves señalados por la presidenta de la junta es el uso indiscriminado de pólvora por parte del aeropuerto para controlar animales en la zona. Este uso ha generado pánico entre los residentes, quienes temen por su seguridad. Erika Portilla aseguró que no se ha socializado adecuadamente con la comunidad sobre las medidas adoptadas, lo que ha incrementado la desconfianza y el malestar generalizado. Además, indicó que las vibraciones de los aviones están afectando las viviendas, provocando grietas en las paredes y daños en la infraestructura.

Exigen una compensación justa

Portilla también reclamó una compensación justa por los daños causados a los hogares cercanos al aeropuerto. Según la líder comunitaria, las casas cercanas a la pista de aterrizaje han sufrido daños estructurales debido a las vibraciones de los aviones. La comunidad, además, enfrenta problemas derivados de la contaminación sonora. Erika destacó que, aunque el aeropuerto genera empleo y beneficios, los habitantes de la zona no han recibido ninguna compensación o plan de mejora en su calidad de vida, lo que provoca un profundo malestar.

Acciones inmediatas

A raíz de estos problemas, Erika Portilla instó a las autoridades locales y a la administración del aeropuerto a tomar medidas inmediatas para resolver las quejas de la comunidad. Recordó que durante reuniones pasadas se prometió un diálogo abierto, pero no se han visto resultados concretos. La comunidad de Villa Magdalena Etapa 4 se mantiene firme en su solicitud de soluciones claras y efectivas, sin más promesas vacías. Portilla anunció que continuará buscando apoyo en los medios de comunicación hasta que se logren respuestas satisfactorias para los residentes afectados.

Seguridad y bienestar

La situación en el barrio Villa Magdalena Etapa 4 sigue siendo un tema de preocupación para los residentes, quienes esperan que la administración del aeropuerto y las autoridades locales tomen en cuenta sus denuncias y actúen de manera inmediata. La comunidad ha expresado su disposición a seguir luchando por sus derechos, exigiendo que se cumplan los compromisos adquiridos y se mejoren las condiciones de vida en la zona afectada.

La presidenta de la Junta de Acción Comunal, Erika Portilla, también solicitó una revisión urgente del uso de drones y otros métodos tecnológicos para el control de animales, en lugar de continuar con el uso de pólvora, que genera un gran riesgo para la seguridad de los residentes. Portilla hizo un llamado a las autoridades para que prioricen soluciones tecnológicas y menos invasivas para la comunidad.


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