Erika Lozano pidió calma y compromiso comunitario tras actividad sísmica leve.
Los recientes movimientos de tierra registrados en el centro del Tolima volvieron a poner en el foco público al volcán Cerro Machín. Aunque los eventos han sido de baja magnitud y no representan una amenaza inmediata, las autoridades reiteran que cualquier señal asociada a este complejo volcánico exige atención permanente. La actividad sísmica, aunque leve, ha sido suficiente para reactivar acciones de prevención en los municipios ubicados dentro de su área de influencia.
Desde la Secretaría de Gestión del Riesgo del Tolima se confirmó que no existe una alerta de erupción, pero sí una alerta preventiva. Según explicó Erika Lozano, secretaria de la dependencia, el objetivo es fortalecer la preparación institucional y comunitaria, evitando improvisaciones ante un eventual escenario de mayor riesgo. “La prevención no se activa solo cuando hay emergencia, es un trabajo constante”, señaló la funcionaria.
Como parte de las medidas preventivas, se vienen realizando recorridos técnicos y comunitarios en sectores urbanos y rurales de Ibagué y zonas cercanas al volcán. Estas jornadas buscan verificar el estado de las rutas de evacuación, los puntos de encuentro y los protocolos de respuesta establecidos para una eventual emergencia volcánica. Durante las inspecciones se revisan vías, señalización y accesos, especialmente en sectores donde el crecimiento urbano ha modificado el territorio.
Los organismos de gestión del riesgo también han intensificado el diálogo con líderes comunitarios y juntas de acción comunal. Desde estas entidades se hace un llamado directo a los líderes sociales para que se mantengan atentos, informados y articulados con las autoridades. La participación comunitaria es clave para detectar riesgos, reportar novedades y replicar la información oficial en los barrios y veredas.
Otro eje fundamental de las acciones preventivas es el trabajo con instituciones educativas. En encuentros con docentes, directivos y estudiantes se verifica la articulación de los planes escolares de gestión del riesgo, así como el conocimiento de rutas de evacuación y puntos seguros. También se evalúa el estado real de las vías por donde debería movilizarse la comunidad educativa en caso de una emergencia mayor.
Erika Lozano insistió en que la vigilancia continuará en otros municipios del Tolima, recordando que vivir en una zona volcánica implica responsabilidad colectiva. El llamado es a no caer en el miedo ni en la desinformación, sino a asumir la prevención como una tarea diaria. Autoridades recalcan que estar preparados hoy puede marcar la diferencia mañana, y que la organización comunitaria sigue siendo la principal herramienta para proteger la vida.




