La emoción del fútbol base volvió a vibrar en el departamento con la clausura de la Liga Santa Mónica 2025-2, donde el equipo Lyon de Nariño se consagró campeón en la categoría Sub 15, demostrando un crecimiento deportivo notable y consolidándose como una de las escuelas con mayor proyección en el sur del país. El plantel juvenil cerró una temporada impecable, marcada por la disciplina, el trabajo táctico y un compromiso constante que terminó reflejado en el título obtenido.
A lo largo del torneo, el Lyon de Nariño mostró un desempeño sobresaliente, sustentado en una propuesta futbolística dinámica y ordenada. El equipo destacó por su capacidad de mantener el ritmo de juego, presionar alto, recuperar balones y generar transiciones ofensivas rápidas que sorprendieron a sus rivales en cada fase del campeonato. Esta consistencia le permitió llegar a los partidos definitivos con una identidad sólida y una confianza absoluta en su estilo.
Los dirigentes del club expresaron que este logro no es producto del azar, sino el resultado de un proceso formativo que viene trabajándose desde hace varios años. La institución ha fortalecido sus metodologías de entrenamiento, apostando por el desarrollo integral de los jóvenes futbolistas, quienes han mostrado avances significativos no solo en lo deportivo, sino también en su disciplina y liderazgo fuera del campo. Según señalaron, el título reafirma que la apuesta por el talento local continúa dando frutos importantes para el fútbol nariñense.
El compromiso de los jugadores fue determinante: cada entrenamiento, cada corrección técnica y cada jornada de competencia se transformó en un paso más hacia el objetivo final. Para el cuerpo técnico, el campeonato representa la confirmación de que la preparación física, la mentalidad competitiva y el sentido colectivo del equipo se encuentran en un nivel destacado. “Este grupo entendió que el éxito se construye desde la unidad y el sacrificio”, comentaron los responsables del proceso formativo.
En la final, el Lyon demostró superioridad desde los primeros minutos, manteniendo el control del juego y generando las opciones más claras. La entrega del plantel se hizo visible en cada disputa del balón, en su organización defensiva y en las triangulaciones que marcaron la diferencia frente a un rival que también llegó fortalecido, pero que no logró contener la intensidad del cuadro nariñense.


