La vida del padre Medina estuvo marcada por una vocación tardía que sorprendió a muchos, pues antes de entregar su vida al servicio de Dios, se desempeñó como docente en el Conservatorio del Tolima, institución donde alcanzó su jubilación.
La comunidad católica de Ibagué se encuentra conmovida tras confirmarse el fallecimiento del sacerdote Luis Fernando Medina Forero, quien partió el pasado martes 24 de marzo, luego de enfrentar graves complicaciones de salud relacionadas con una falla renal crónica. El religioso, de aproximadamente 74 años, era un hijo ilustre de la capital tolimense, recordado con especial afecto en el barrio Fenalco, donde reside su señora madre. Según el reporte técnico entregado por el padre Félix García, el clérigo permanecía bajo estricta vigilancia médica en los últimos meses debido al deterioro progresivo de su condición física.
La vida del padre Medina estuvo marcada por una vocación tardía que sorprendió a muchos, pues antes de entregar su vida al servicio de Dios, se desempeñó como docente en el Conservatorio del Tolima, institución donde alcanzó su jubilación. Tras su ordenación, su labor pastoral dejó una huella imborrable en el departamento; fue pieza clave en la fundación de la parroquia Santo Cura de Ars en el sector de El Totumo y ejerció con entrega su ministerio como párroco en los municipios de Piedras y Anaime, donde se destacó por su cercanía con la feligresía y su formación académica.
Las honras fúnebres para dar el último adiós a este servidor de la fe se llevaron a cabo el pasado jueves, 26 de marzo, en la Catedral Primada de Ibagué desde de las 3:30 de la tarde. Hubo una asistencia masiva de fieles y compañeros del clero, que rindieron homenaje a un hombre que supo combinar el arte de la enseñanza con la guía espiritual en la región.



