Ibagué vivió un episodio que desató indignación y puso en tela de juicio la respuesta de las autoridades frente a emergencias.
Una auxiliar de enfermería denunció que un habitante de calle en grave estado de salud no recibió el apoyo institucional que requería, pese a los llamados realizados cerca del Hospital San Francisco.
Según relató, al terminar su jornada laboral junto a otros compañeros, encontró a un hombre tendido en el suelo, con signos evidentes de deterioro físico. Ante la situación, solicitaron ayuda a la Policía, desde donde les aseguraron que enviarían una ambulancia. Sin embargo, el vehículo nunca llegó.
Posteriormente, la auxiliar acudió al CAI del barrio Inem para exponer el caso. Allí le informaron que el hombre, identificado como Óscar Jhony Londoño Hernández, habría pedido salida voluntaria del hospital, versión que él mismo desmintió, asegurando que fue retirado sin su consentimiento.
El afectado presentaba deshidratación, diarrea y un cuadro de gastroenteritis, además de no poder caminar por sus propios medios. Pese a ello, un uniformado le habría indicado a la denunciante que lo trasladara por su cuenta a urgencias.
Ante la falta de respuesta oficial, la auxiliar y su equipo cargaron al hombre hasta el hospital, acción que, según ella, debía ser responsabilidad de las autoridades. “La falta de empatía es evidente. Independientemente de que sea un habitante de calle, es un ser humano y necesitaba ayuda urgente”, expresó.
Actualmente, Óscar Jhony Londoño Hernández permanece hospitalizado en el San Francisco, mientras la comunidad exige revisar protocolos y garantizar atención digna para poblaciones vulnerables.


