La mujer, con evidente angustia, ha clamado públicamente por la cirugía reconstructiva que necesita su hijo, afirmando que su estado se deteriora cada día que pasa sin intervención médica adecuada.
El último drama de la salud en Ibagué llegó de la voz de una madre desesperada que acusa a una aseguradora de salud de poner en jaque la vida de su hijo. Tras un accidente grave ocurrido el 7 de agosto de 2025, el joven Edison Leonardo Naranjo sobrevivió a una primera operación para salvarle la vida, aunque parte de su hueso craneal fue colocado temporalmente en su abdomen.
La mujer, con evidente angustia, ha clamado públicamente por la cirugía reconstructiva que necesita su hijo, afirmando que su estado se deteriora cada día que pasa sin intervención médica adecuada. Aunque el tratamiento inicial fue cubierto por el SOAT, la responsabilidad pasó a Nueva EPS, entidad que, según la familia, ha ignorado constantes solicitudes.
A pesar de haber ganado dos tutelas y varios incidentes de desacato, la aseguradora no ha autorizado la operación que devolvería el hueso craneal a su lugar original, denuncian. La madre también sostiene que ni siquiera han recibido medicamentos ni terapias básicas, y que los fármacos necesarios han sido proporcionados por vecinos y donaciones de terceros ante la falta de atención formal.
La atención domiciliaria fue otra lucha legal, pues después de una única visita de un médico a la casa, no hubo más seguimiento, señalando un abandono total del caso por parte de la entidad prestadora de salud. La mujer concluyó su denuncia con un llamado directo a Nueva EPS para que escuche su clamor y actúe con consciencia, mientras familiares y amigos esperan que las autoridades de salud intervengan antes de que la situación de Edison Naranjo termine en una tragedia irreversible para un joven que solo pelea por sobrevivir.




