Las cuatro personas asesinadas fueron acribilladas al interior de una vivienda.
Una grave alteración del orden público se registró en la zona rural del municipio de Padilla, norte del Cauca, tras el homicidio de cuatro personas en la vereda El Chamizo, un hecho que la comunidad y testigos califican como una masacre. Las víctimas al parecer eran conocidos como Alexander Lucumí Domínguez, José Nery Lucumí, Julio César Carabali Domínguez y Jorge Eliécer Mina Paz. El ataque ocurrió en la madrugada y generó conmoción entre los habitantes del sector.
De acuerdo con la información recopilada por la comunidad, hombres fuertemente armados ingresaron a una vivienda del sector, dispararon contra quienes se encontraban en su interior y tumbaron la puerta para cometer el crimen. Los testimonios señalan que los atacantes llegaron disparando, lo que provocó pánico entre los residentes cercanos. Las personas asesinadas, según versiones de la comunidad, serían ajenas a cualquier conflicto y han sido descritas como inocentes, situación que incrementó la indignación colectiva.
La vereda El Chamizo se encuentra ubicada sobre la vía que comunica a Puerto Tejada con Padilla y colinda con el municipio de Guachené. Habitantes de la zona señalaron que existe preocupación permanente por la presencia de grupos delincuenciales en sectores cercanos, lo que ha afectado la tranquilidad de esta área rural. En ese contexto, algunas versiones comunitarias indican que los responsables del ataque pertenecerían a una banda delincuencial que opera en las veredas de Guachené, aunque este señalamiento no ha sido confirmado por las autoridades.
Tras conocerse los hechos, los cuerpos de las cuatro víctimas fueron trasladados al hospital de Puerto Tejada. En ese lugar, unidades de la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizaron las diligencias judiciales correspondientes, entre ellas el levantamiento de los cuerpos y la recolección de información inicial para el proceso investigativo.
Hasta el momento, no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades sobre las circunstancias exactas del ataque ni sobre los posibles responsables. La falta de un reporte institucional mantiene a la comunidad a la espera de avances en la investigación y de medidas que permitan esclarecer lo ocurrido.
Mientras tanto, los habitantes de El Chamizo expresan temor y rechazo frente a estos hechos violentos, insistiendo en la necesidad de mayor presencia estatal y acciones que garanticen la seguridad en esta zona rural del norte del Cauca, afectada por un nuevo episodio de violencia que enluta a cuatro familias y deja múltiples interrogantes en el ámbito judicial.


