Levy denuncia fallas graves en escenarios deportivos y cuestiona la millonaria inversión pública.
Una nueva polémica sacude a Ibagué tras las contundentes denuncias del periodista y exnadador olímpico Helmut Levy, quien expuso el deterioro de los escenarios deportivos construidos recientemente en la ciudad. A través de sus redes sociales, el comunicador evidenció fallas técnicas en las piscinas olímpicas, encendiendo la indignación de la comunidad deportiva.
Según Levy, los soportes y banderines de señalización, fundamentales para la orientación de los nadadores en competencias de espalda y combinado, presentan una instalación deficiente. Estos elementos, ubicados a cinco metros de la pared, no cumplen con los estándares técnicos, lo que podría afectar directamente el desempeño y la seguridad de los deportistas. El periodista calificó la ejecución de las obras como improvisada y carente de profesionalismo.
La denuncia de Levy no es un hecho aislado. La Veeduría VAPI, liderada por Luis Fernando Díaz Cabrera, también ha alertado sobre múltiples irregularidades en los escenarios deportivos. En un documento enviado a la Contraloría General Seccional Tolima, la organización advierte sobre un deterioro generalizado en obras que superaron los $250.000 millones de inversión.
Entre las fallas más críticas se encuentran inundaciones dentro del Coliseo Mayor incluso con lluvias leves, así como la inexistencia de sistemas adecuados de drenaje en el Complejo de Raquetas. Estas problemáticas evidencian fallas estructurales que, según los denunciantes, no deberían presentarse en obras recién entregadas.
Frente a este panorama, la Veeduría VAPI solicitó a la Contraloría la realización de inspecciones técnicas detalladas en todos los escenarios. El objetivo es activar las pólizas de garantía y obligar a los contratistas a responder por las deficiencias detectadas.
Además, se cuestiona la calidad de las interventorías realizadas durante la ejecución de los proyectos, los cuales se desarrollaron en la administración del exgobernador Ricardo Orozco. Para muchos, el contraste entre las promesas de infraestructura de talla mundial y la realidad actual resulta inaceptable.
Mientras tanto, la comunidad deportiva observa con preocupación cómo lo que debía ser un orgullo para la ciudad hoy se convierte en motivo de críticas y desconfianza. Los escenarios, que prometían impulsar el deporte local, ahora son símbolo de presunta negligencia y mala ejecución.




