Carlos Perdomo, destacado jugador del club Uro Monster, murió apuñalado tras cobrar dinero.
Ibagué no sale del asombro tras conocerse la identidad del hombre que perdió la vida en un sangriento episodio registrado en el corazón de la ciudad, el pasado sábado 14 de marzo. Lo que comenzó como un altercado callejero en la Plaza de la 21 terminó por apagar la luz de un joven que, lejos de los vicios y la delincuencia, dedicaba sus días al deporte de alto rendimiento. Carlos Eduardo Perdomo, de 31 años y quien era un reconocido practicante de disco volador (Ultimate), fue la víctima fatal de una riña que empañó la tarde del pasado fin de semana en el reconocido sector del barrio La Estación.
Como integrante activo del prestigioso club Uro Monster, se había ganado el respeto de sus compañeros y entrenadores por su disciplina y entrega en cada torneo. La Liga Tolimense de Disco Volador emitió un comunicado oficial lamentando profundamente la partida de uno de sus talentos, enviando mensajes de fortaleza a sus familiares. Sus amigos lo describieron como un guerrero en la cancha, alguien que veía en el deporte una salida y un estilo de vida, lo que hace que su trágico final sea aún más difícil de digerir para la comunidad deportiva ibaguereña.
Según las primeras versiones de los testigos y las investigaciones preliminares, Carlos Eduardo se vio envuelto en una acalorada discusión con otro sujeto en inmediaciones del principal centro de acopio de la capital tolimense a las 3:30 de la tarde. El detonante de la tragedia habría sido una deuda económica pendiente, tras un reclamo que escaló rápidamente de las palabras a los hechos físicos. Cuando menos lo pensó, Perdomo recibió varias heridas con arma blanca de parte del perpetrador, las cuales fueron fatales para el joven. Carlos alcanzó a dar aviso a las autoridades de lo sucedido antes de caer al suelo por las graves heridas.
Mientras Perdomo era trasladado de urgencia al Hospital Federico Lleras, la Policía Metropolitana de Ibagué reaccionó de manera inmediata, logrando la captura en flagrancia de un hombre de 46 años, presunto responsable de lanzar las puñaladas mortales. Aunque inicialmente el sujeto fue detenido por tentativa de homicidio, la situación jurídica se le complicó horas después.
Tras confirmarse el deceso del joven atleta en la clínica a las 9:00 p.m. del mismo día, la Fiscalía General de la Nación procedió con la imputación por el delito de homicidio agravado. El día de ayer se conoció que el hombre habría recibido el beneficio de casa por cárcel, debido a que, según el ente acusador, el hombre no representaría un peligro para la sociedad; dicho pronunciamiento despertó el inconformismo por los familiares y pidieron celeridad dentro del caso. El sector de la Plaza de la 21 vuelve a ser noticia por la sangre derramada, pero esta vez, el dolor es doble al saber que Ibagué pierde a un representante del talento local por culpa de la falta de diálogo y la violencia desenfrenada que azota las calles.




