LO ENCONTRARON SIN VIDA

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Ureña murió solo y de manera sospechosa, mientras vecinos piden respuestas claras.

La muerte de un adulto mayor en el barrio Claret de Ibagué despertó una profunda conmoción entre los habitantes del sector, quienes hoy claman por ayuda para darle un último adiós digno. El fallecimiento ocurrió en medio de la soledad y la precariedad, dejando al descubierto una realidad social que golpea con fuerza a las comunidades más vulnerables de la ciudad.

La víctima fue identificada como Miguel Ureña, un hombre de aproximadamente setenta y cinco años que residía desde hace varios años en el sector. Don Miguel era invidente y sobrevivía gracias a la solidaridad de sus vecinos, quienes le brindaban alimento, compañía y apoyo básico para enfrentar el día a día. Su muerte fue descubierta por habitantes del barrio, quienes de inmediato alertaron a las autoridades.

Hasta el lugar llegaron unidades de la Policía Metropolitana de Ibagué, que procedieron a acordonar la zona y adelantar los primeros procedimientos. El inmueble donde fue hallado el cuerpo quedó bajo custodia mientras se esperaba la llegada del grupo de criminalística, encargado de realizar la inspección técnica correspondiente y coordinar el traslado del cuerpo a Medicina Legal para los exámenes de rigor.

Por ahora, las autoridades no han confirmado las causas exactas del fallecimiento; será la investigación forense la que determine si se trató de una muerte natural o si existió algún tipo de intervención externa. Este silencio oficial ha incrementado la incertidumbre entre los vecinos, quienes esperan respuestas claras para cerrar este doloroso episodio que enluta al barrio.

Mientras avanza el proceso judicial y médico, la preocupación principal de la comunidad se centra en el sepelio del adulto mayor. Don Miguel no contaba con familiares cercanos ni con recursos económicos, lo que dificulta enormemente los trámites necesarios para darle sepultura. Esta situación ha llevado a los residentes del sector a organizarse y elevar un llamado urgente a las autoridades municipales.

La comunidad del barrio Claret solicitó a la Alcaldía de Ibagué apoyo institucional inmediato, tanto para los trámites legales como para los costos asociados al sepelio. Vecinos aseguran que no es justo que una persona tan querida y respetada termine en el olvido después de una vida marcada por la humildad y la dependencia de la ayuda comunitaria.


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