Hombres armados le quitaron la vida y dejaron a su pareja herida
Glosbert Hernández, escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), fue asesinado en su vivienda la noche del miércoles 9 de abril, luego de ser sorprendido por sujetos armados que lo atacaron sin previo aviso. El hecho ocurrió en Santander de Quilichao, cuando el funcionario acababa de llegar a casa tras finalizar su jornada. Lo que parecía ser una noche tranquila se convirtió en una tragedia que enluta a su familia y vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de quienes desempeñan labores de protección en zonas de riesgo.
Homicidio
Según versiones preliminares, Glosbert fue interceptado apenas ingresó a su residencia. Los atacantes, al parecer, ya lo estaban esperando. Sin mediar palabra, abrieron fuego en múltiples ocasiones, provocándole heridas mortales. En el mismo ataque, su esposa resultó gravemente herida. La mujer fue auxiliada por vecinos y trasladada rápidamente al hospital Francisco de Paula Santander, donde permanece bajo observación médica y con un pronóstico reservado. El estado emocional de los familiares, en especial de sus hijos, es de profunda consternación.
Hernández era ampliamente reconocido por su compromiso como escolta, un rol que desempeñaba al servicio de personas amenazadas, en su mayoría líderes sociales, defensores de derechos humanos y otras figuras en riesgo. Durante años prestó su protección en medio de condiciones difíciles, siempre con profesionalismo. Compañeros de trabajo lo describen como una persona disciplinada, responsable y entregada a su labor. Su muerte ha causado indignación entre el personal de la UNP y sectores sociales que denuncian el abandono estatal en temas de seguridad para sus trabajadores.
Tras lo ocurrido, las autoridades llegaron al lugar de los hechos para iniciar las labores de inspección y recolección de evidencias. Técnicos forenses realizaron el levantamiento del cuerpo, mientras unidades investigativas entrevistaban a testigos y vecinos que podrían aportar detalles relevantes. Aunque aún no hay confirmaciones oficiales sobre los responsables ni los móviles del crimen, no se descarta que el hecho esté relacionado con su ejercicio profesional. Las autoridades manejan varias hipótesis y se espera que el avance de las investigaciones arroje claridad sobre este acto violento.
La muerte de Glosbert Hernández se suma a la preocupante lista de escoltas asesinados en el país, especialmente en regiones como el norte del Cauca, donde los niveles de violencia continúan en aumento. institucional.




