Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en la ciudad de Neiva provocaron una grave emergencia en la zona verde del barrio Alberto Galindo, ubicado en la comuna 9, luego de que la quebrada El Venado se desbordara e ingresara a varias viviendas, arrasando con enseres, electrodomésticos y dejando a numerosas familias en situación de vulnerabilidad.
Según relataron los habitantes del sector, el aumento repentino del caudal sorprendió a la comunidad durante la madrugada, cuando el agua comenzó a ingresar sin control a las casas más cercanas al afluente. Colchones, muebles, ropa y alimentos quedaron completamente destruidos, mientras los residentes intentaban salvar lo poco que podían ante la fuerza de la corriente.
Ante esta situación, el líder social Dolcey Andrade alzó su voz para hacer un llamado urgente a la Oficina de Gestión del Riesgo de Neiva y a las autoridades municipales, solicitando una intervención inmediata que permita atender a las familias afectadas y prevenir nuevas emergencias. Andrade aseguró que la comunidad lleva años advirtiendo sobre el riesgo que representa la quebrada en temporada de lluvias, sin que hasta ahora se adopten soluciones estructurales.
“El Venado no es un problema nuevo. Cada vez que llueve fuerte vivimos con miedo. Hoy el agua se metió a las casas y lo perdimos todo. Necesitamos ayuda ya, no solo visitas”, manifestó el líder comunitario, quien también pidió la presencia de organismos de socorro para realizar censos y evaluar los daños ocasionados.
Los habitantes del barrio Alberto Galindo indicaron que, además de las inundaciones, el desbordamiento generó afectaciones en las vías internas, acumulación de lodo y residuos, así como riesgos sanitarios por la mezcla de aguas lluvias con aguas residuales. Varias familias, incluyendo adultos mayores y niños, tuvieron que refugiarse en casas de vecinos ante la imposibilidad de permanecer en sus hogares.
Dolcey Andrade insistió en la necesidad de que Gestión del Riesgo implemente acciones inmediatas como la entrega de ayudas humanitarias, jornadas de limpieza y la evaluación técnica del cauce de la quebrada, con el fin de reducir el peligro ante nuevas precipitaciones. Asimismo, solicitó a la Alcaldía de Neiva priorizar obras de mitigación que permitan canalizar adecuadamente el afluente y proteger a la comunidad.
La temporada invernal continúa generando alertas en distintos sectores de la capital huilense, donde comunidades enteras permanecen expuestas a emergencias similares. Desde el barrio Alberto Galindo, los habitantes reiteraron su llamado a las autoridades para que no los dejen solos y actúen de manera oportuna, evitando que una nueva lluvia vuelva a convertirse en tragedia.




