Juliet Varón denunció que sus hijos fueron retirados de su casa durante un sospechoso operativo policial.
Un procedimiento realizado en una vivienda de la comuna Siete de Ibagué terminó convirtiéndose en una escena de angustia, llanto y controversia luego de que varios uniformados de la Policía y funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) ingresaran al inmueble para retirar a tres menores de edad. Los hechos quedaron registrados en videos grabados por familiares de los niños. Las imágenes muestran momentos de tensión mientras los menores lloran desconsoladamente y piden no ser separados de su madre. La difusión del material en redes sociales ha provocado una ola de reacciones y cuestionamientos sobre la forma en que se desarrolló el operativo.
La madre de los menores, Juliet Varón, decidió hablar públicamente sobre lo ocurrido y aseguró que el procedimiento estuvo marcado por situaciones que considera injustas y traumáticas para toda su familia. Según relató la mujer, todo se habría originado hace aproximadamente un mes debido a varias ausencias escolares de sus hijos. Juliet explicó que durante ese tiempo enfrentaba problemas de salud y un cuadro depresivo que la obligó a permanecer gran parte del tiempo en casa.
La mujer sostiene que, pese a las dificultades, nunca dejó solos a los menores y que siempre contó con el apoyo de familiares cercanos que colaboraban con su cuidado y bienestar. “Mis hijos faltaron porque yo estaba enferma. Mi familia me ayudó y estuvo pendiente de ellos mientras yo atravesaba esa situación”, manifestó. Sin embargo, asegura que posteriormente comenzaron varios requerimientos institucionales relacionados con la situación de los niños, lo que terminó desencadenando el procedimiento que hoy genera controversia. Juliet afirma que algunos familiares solicitaron la custodia de los menores tras recomendaciones realizadas desde la institución educativa donde estudian los niños. Durante ese proceso, asegura haber sido señalada como consumidora de sustancias psicoactivas, algo que rechaza categóricamente. “Eso es totalmente falso. Tengo exámenes y documentos médicos que demuestran que no consumo ninguna droga”, expresó.
La mujer también denunció que el día del operativo intentó impedir el ingreso de los funcionarios debido a desacuerdos con algunas actuaciones previas. Según su relato, la puerta de la vivienda fue derribada y el procedimiento avanzó en medio del llanto de los menores. Además, aseguró que fue esposada durante la intervención y que una adulta mayor de la familia terminó en el suelo en medio de la confusión. Actualmente, la madre asegura que no ha podido tener contacto con los menores y continúa solicitando información sobre su estado y ubicación. Mientras tanto, el caso sigue generando debate entre quienes respaldan las actuaciones institucionales y quienes consideran que el procedimiento debió realizarse de otra manera.




