Eduardo Campo Chá falleció tras recibir siete impactos de bala cuando se movilizaba en motocicleta.
La creciente violencia que golpea a los territorios indígenas del suroccidente del país cobró una nueva víctima en el Huila. El guardia indígena Eduardo Campo Chá, reconocido por su labor comunitaria y su activa defensa del territorio, murió en la madrugada de ayer luego de ser atacado a disparos mientras regresaba a su hogar.
Su asesinato ha encendido las alertas entre las autoridades ancestrales Nasa, que denuncian un recrudecimiento del conflicto armado en zonas limítrofes entre el Cauca y el Huila.
A sangre fría
El hecho ocurrió en la noche del martes 25 de noviembre, en el sector conocido como El Cacique, kilómetro 3 de la vía que comunica a La Plata con Neiva. Campo Chá, de 34 años, se desplazaba en motocicleta tras participar en un encuentro de líderes en el territorio de María Mendiguaga, en Caloto, donde la Guardia Indígena había realizado un posicionamiento frente al avance de los actores armados en la región.
De acuerdo con información preliminar, sujetos armados lo interceptaron en su camino y le dispararon en repetidas ocasiones. Minutos después, habitantes del sector escucharon las detonaciones y alertaron al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de La Plata.
No resistió
Al llegar al lugar, los socorristas encontraron al guardia indígena recostado sobre su motocicleta, con graves heridas causadas por impactos de arma de fuego en la zona posterior del tórax. Tras brindarle los primeros auxilios, fue trasladado de urgencia al Hospital San Antonio de Padua, donde ingresó en estado crítico. A pesar de los esfuerzos médicos, falleció en horas de la madrugada debido a la gravedad de las heridas.
La muerte del guardia indígena fue confirmada por las Autoridades Ancestrales Thuthesa’we’sx del Territorio Ancestral Pickwe Tha Fiw, quienes señalaron que Campo Chá retornó “al seno de la Madre Tierra” luego de un ataque que calificaron como cobarde y violatorio de la autonomía de los pueblos indígenas. “Su partida representa una dolorosa pérdida para nuestra comunidad, que reconoce en él un defensor de la vida y del territorio”, expresó la autoridad ancestral en un comunicado dirigido a la opinión pública.
Piden justicia
La organización indígena exigió además que los hechos sean esclarecidos con celeridad y transparencia, y solicitó acompañamiento urgente de organismos de derechos humanos y entidades estatales, advirtiendo que la situación de orden público en el Cauca y el Huila se ha deteriorado de manera alarmante. “El conflicto armado ha aumentado y pone en riesgo la vida e integridad de nuestras comunidades”, señalaron.


