Andrés y Lizet Tatiana Avilés Ortiz fueron víctimas de sicarios junto a su hijo.
La violencia volvió a golpear con fuerza al municipio de El Espinal, dejando una escena de horror que aún estremece a la comunidad. En la noche del domingo, un ataque armado acabó con la vida de dos jóvenes y dejó gravemente herido a un bebé de apenas siete meses. El hecho ocurrió en el barrio Altamira, frente al conjunto Babilonia, donde los sicarios aparecieron de manera sorpresiva y abrieron fuego sin contemplaciones.
Las víctimas fueron Andrés, de 22 años, y Lizet Tatiana Avilés Ortiz, de 21. Ambos se movilizaban en motocicleta junto a su hijo cuando fueron interceptados por tres sujetos armados que, según versiones preliminares, se encontraban ocultos en una zona boscosa. Sin mediar palabra, dispararon contra la pareja, dejando al hombre muerto en el lugar y a la mujer gravemente herida.
Lizet Tatiana fue trasladada de urgencia al hospital San Rafael de El Espinal, pero pese a los esfuerzos médicos, se confirmó su fallecimiento minutos después. En medio del ataque, el bebé que la pareja llevaba en brazos también resultó herido por impactos de arma de fuego. El menor fue remitido rápidamente a un centro asistencial en Ibagué, donde permanece bajo atención especializada y con pronóstico reservado.
El ataque no solo dejó muerte y dolor, sino que además los responsables se llevaron la motocicleta en la que viajaban las víctimas, aumentando la indignación de la comunidad. Vecinos del sector relataron que escucharon las detonaciones y luego los gritos desesperados, encontrándose con la desgarradora escena de la pareja tendida en el suelo y el pequeño herido.
Las autoridades iniciaron de inmediato las investigaciones para dar con el paradero de los responsables. El teniente coronel Oscar Alejandro Poveda Rodríguez, comandante del Distrito de Policía de El Espinal, informó que se adelantan labores de recolección de pruebas y testimonios con el fin de lograr la identificación y captura de los autores materiales.
Este doble homicidio se suma a otro crimen ocurrido menos de 24 horas antes en las afueras del municipio, lo que ha encendido las alarmas sobre el recrudecimiento de la violencia en la región. La comunidad, consternada, exige respuestas y mayor presencia de las autoridades para frenar la ola de inseguridad que parece no dar tregua.
El Espinal, una vez más, se ve marcado por la tragedia y el miedo, mientras una familia llora la pérdida de dos jóvenes padres y un bebé lucha por sobrevivir.




