Fueron judicializados los hombres que cometieron sangriento atentado cerca del COIBA.
Ibagué no olvida el terror vivido el pasado 30 de octubre de 2025, cuando las inmediaciones del centro penitenciario COIBA de Picaleña se convirtieron en un campo de batalla. En una escena que pareció sacada de una película de gánsteres, Cristian Ariza, conocido en el bajo mundo como alias ‘El Flaco’, saboreaba apenas sus primeros minutos de libertad tras salir de la cárcel. Mientras se fundía en un abrazo con sus familiares que lo esperaban afuera, dos sicarios motorizados aparecieron y, sin decir una sola palabra, abrieron fuego de manera indiscriminada.
El ataque quedó grabado en videos que estremecieron a la ciudad: el pánico de los parientes, el olor a pólvora y la víctima cayendo herida mientras los sicarios escapaban a toda velocidad. Sin embargo, los delincuentes no contaban con que los investigadores del Grupo de Vida de la SIJIN les respirarían en la nuca durante cinco meses. Tras una cacería sin tregua, la Policía Metropolitana de Ibagué logró desmantelar esta estructura criminal dedicada al homicidio selectivo y al tráfico de estupefacientes, capturando a los responsables de ordenar, coordinar y ejecutar el atentado que pretendía borrar del mapa a ‘El Flaco’ por el control de la droga en la comuna 12.
Sicarios
La redada dejó al descubierto las caras detrás del horror. El presunto cerebro del ataque fue alias ‘Morocho’, de 31 años, un viejo conocido del COIBA que dio la orden desde su experiencia criminal. Este hombre poseía 8 anotaciones judiciales por concierto para delinquir, porte ilegal de armas de fuego, hurto calificado y violencia intrafamiliar. A su lado cayó alias ‘Lino’, el estratega que cuadró la logística. El hombre poseía 2 anotaciones judiciales por los delitos de concierto para delinquir y hurto calificado y agravado, y el más peligroso de todos: alias ‘Mundo Malo’, de 22 años, oriundo de Flandes, fue quien apretó el gatillo; a pesar de su corta edad, ya carga con un prontuario de 10 anotaciones judiciales por porte ilegal de armas de fuego, concierto para delinquir con fines de narcotráfico, amenazas, tráfico de estupefacientes y receptación.
Un cuarto implicado, Juan Felipe Martínez Posada, alias ‘Cartago’, quien manejaba la moto el día del atentado, no pudo ser capturado por la ley porque la muerte lo encontró primero. Tras huir de Ibagué hacia el Valle del Cauca, fue asesinado en marzo de 2026. Con estas capturas y notificaciones judiciales, el coronel Edgar López envió un mensaje contundente: en Ibagué, los que intenten sembrar el caos terminarán tras las rejas o bajo tierra. El ‘Trio Infernal’ ya duerme en prisión, enfrentando cargos por homicidio agravado tentado y porte ilegal de armas.




