La acción judicial fue interpuesta por Gustavo Collazos, integrante de la veeduría Tolima Despierta
El presidente del Concejo de Ortega, Luis Eduardo Suárez, recibió un contundente revés judicial luego de que el Tribunal Administrativo del Tolima, en primera instancia, accediera a las pretensiones de una demanda que lo señala por presunto conflicto de intereses. Suárez, recordado además por los ataques machistas dirigidos contra la gobernadora Adriana Matiz, queda ahora a un paso de perder su investidura, una sanción considerada de las más severas dentro del ámbito de las corporaciones públicas.
La acción judicial fue interpuesta por Gustavo Collazos, integrante de la veeduría Tolima Despierta, quien argumentó que el cabildante habría incurrido en una actuación irregular durante la elección del secretario general del Concejo, realizada el 28 de noviembre de 2024. Según la demanda, Suárez votó a favor de María del Rosario Lozano, descrita como una “socia política”, pese a que ambos integraron la misma lista del movimiento ADA en las elecciones de 2023.
El documento señala que Suárez, “sin declararse impedido y en contravía de las disposiciones legales, votó por su compañera de lista, como contraprestación a que esta hizo parte de su lista”, situación que constituiría una violación al régimen de conflicto de intereses. El Tribunal concluyó que la conducta del concejal configuraría una falta incompatible con los deberes éticos y legales exigidos a los servidores públicos. El caso se desarrolla en un contexto donde otros municipios, como El Espinal, ya han enfrentado decisiones similares con fuertes consecuencias para sus corporados.
Aunque Suárez aún puede interponer recurso de apelación ante el Consejo de Estado, si su defensa no prospera, será retirado de su cargo y quedará inhabilitado para aspirar a corporaciones públicas en cualquier territorio.


