Miguel Ángel Rincón fue señalado por su expareja de agredirla dentro de una buseta.
Lo que parecía una conversación rutinaria entre Daniela y su expareja se convirtió en un episodio de angustia y violencia que estremeció a quienes transitaban por la zona. Según el relato de la joven, el hombre insistía en que retomaran la relación, pero ella se negó, argumentando que actualmente tiene otra pareja. Además, discutían sobre un dinero pendiente que él debía pagarle.
El encuentro, ocurrido el pasado viernes 11 de septiembre en inmediaciones de la calle 25 con Ferrocarril, terminó en pesadilla. Daniela, una joven de 20 años, aseguró que el hombre cerró las puertas del vehículo y comenzó a desplazarse por el sector. Fue entonces cuando descubrió que llevaba escondido un bate de madera. El primer golpe lo recibió en el pómulo derecho, y al intentar protegerse, se cubrió la cara y la cabeza con sus manos.
Durante la agresión, el hombre le habría manifestado que “si no era de él, no sería de nadie”. Daniela recibió otro golpe en las manos, lo que le causó inflamación en el rostro y extremidades. Ante el temor de seguir siendo golpeada, fingió aceptar volver con él para detener la violencia.
Cuando el agresor soltó el bate, Daniela logró apoderarse del objeto y lo utilizó para romper algunas ventanas del vehículo. En ese momento, una estudiante que salía del colegio escuchó los gritos y pidió ayuda. Un ciudadano alertó a la Policía, que llegó pocos minutos después, justo cuando el hombre intentaba abandonar el lugar.
La joven entregó las llaves del vehículo y el bate a los uniformados, quienes pusieron el caso en manos de la Fiscalía. Daniela ya interpuso la denuncia y adelanta trámites ante Medicina Legal para continuar con el proceso.
La familia de la víctima identificó al presunto atacante como Miguel Ángel Rincón Pupitre, conductor de una buseta de servicio público con número interno 0581 de Expreso Ibagué. Según la denuncia, la relación había terminado hace siete meses, pero el hombre continuaba acosándola e insistiendo en que regresaran.
El caso, que ya está en manos de la Fiscalía, busca visibilizar la violencia contra las mujeres y generar conciencia. La familia decidió hacer pública la denuncia con el propósito de que otras víctimas no guarden silencio y busquen ayuda ante cualquier situación de acoso, intimidación o agresión.




