El concejal de Cali Rodrigo Salazar lanzó una fuerte advertencia sobre la situación de seguridad que atraviesa la ciudad. Durante sus declaraciones, afirmó que Cali ha dejado de ser reconocida como la “Sucursal de la Salsa” para convertirse en la “Sucursal del homicidio”. Según el cabildante, las cifras de violencia ubican a la capital vallecaucana como una de las ciudades con mayor criminalidad en Suramérica. Aseguró que esta realidad ya representa una alerta internacional. Para Salazar, la situación es vergonzosa y preocupante. Señaló que los caleños viven con miedo permanente.
El concejal sostuvo que la violencia se ha normalizado en muchos sectores de la ciudad. Indicó que los homicidios, atracos y hechos delictivos hacen parte del día a día de la ciudadanía. En su intervención, recalcó que la falta de control territorial ha permitido el avance de estructuras criminales. También cuestionó la efectividad de las estrategias actuales de seguridad. A su juicio, los resultados no corresponden a las promesas hechas a la ciudadanía. Dijo que Cali atraviesa una crisis profunda.
Salazar fue especialmente crítico con la administración distrital y el alcalde Alejandro Eder. Manifestó su inconformidad al señalar que, mientras la ciudad enfrenta una grave ola de criminalidad, el mandatario se encuentra de vacaciones. Para el concejal, este hecho envía un mensaje negativo a la ciudadanía. Considera que la seguridad no puede entrar en receso.
El cabildante insistió en que los caleños necesitan respuestas y no discursos. Señaló que los anuncios sin resultados concretos solo profundizan el malestar social. De cara al año 2026, expresó que la ciudadanía espera acciones reales. Subrayó que no hay espacio para excusas frente al deterioro del orden público, para Salazar, la falta de decisiones firmes ha llevado a Cali a una situación límite.


