El Tolima cerró las celebraciones con un balance preocupante: trece personas resultaron afectadas por el uso de pólvora en distintos municipios, dejando en evidencia la falta de control y la imprudencia durante la temporada decembrina.
El reporte oficial de la Secretaría de Salud confirmó que ocho casos se presentaron en Ibagué y cinco en localidades como Herveo, Fresno, Rovira, El Espinal y Líbano. La situación se tornó más grave al conocerse que tres menores de edad figuran entre los lesionados, todos provenientes de la capital tolimense. Los niños fueron atendidos en el Hospital Federico Lleras Acosta, institución que alberga la única unidad de quemados del departamento, la cual ya registra una ocupación del 90%.
Ante este panorama, la Gobernación del Tolima convocó de manera extraordinaria al Comité Departamental de Pólvora, reforzando acciones de prevención y control en articulación con alcaldes, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y las autoridades sanitarias.
La secretaria de Salud, Katherine Rengifo, lanzó un llamado urgente a los padres de familia para que no retrasen la atención médica en caso de quemaduras, advirtiendo que algunos episodios fueron detectados gracias a alertas comunitarias y rutas policiales, lo que aumenta el riesgo de secuelas irreversibles.
Rengifo también alertó sobre la peligrosidad del fósforo blanco presente en artefactos como volcanes, mechas y topes, señalando que su contacto puede provocar fallas hepáticas, amputaciones e incluso la muerte. Finalmente, insistió en el mensaje de “más tradición, menos pólvora”, recordando que varios menores lesionados ni siquiera manipulaban estos elementos, sino que resultaron víctimas accidentales.

