La niacinamida: disminuye la irritación y el enrojecimiento facial

La niacinamida posee un poderoso efecto antioxidante, que nos protege frente a las células del estrés oxidativo y los radicales libres.
Niacinamida
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La niacinamida es una de las dos formas principales de la vitamina B3: niacina (que se encuentran en los suplementos) y el ácido nicotínico, una fórmula esencial y estable, soluble en agua y en alcohol de esta vitamina; que no se sintetiza en el cuerpo y que para disfrutar de sus beneficios debemos ingerirla o aplicarla en nuestra piel. También es conocida como nicotamida

Por su bajo peso molecular, penetra fácilmente en el estrato córneo, el más superficial de la piel, participando como cofactor iniciador en varias reacciones enzimáticas, que influyen positivamente en diferentes procesos de la tez. 

Cuando nos encontramos en busca de un nuevo producto de belleza hay dos requisitos básicos: que sea versátil y que sea adecuado para nuestra piel. Acto seguido aparece la niacinamida en escena. Un ingrediente cosmético que te toma cierto tiempo repetirlo en voz alta para pronunciarlo correctamente.

¿Para qué sirve la niacinamida?

En resumen, es increíblemente reparadora. La niacinamida ayuda a restaurar la energía celular, reparar el ADN dañado y reducir los efectos inmunosupresores de los rayos ultravioleta inducidos por el sol. Es como una fuente de la juventud que combate los factores estresantes internos y externos que, en última instancia, pueden conducir al deterioro o degradación de nuestra piel y signos prematuros de envejecimiento como la decoloración y las arrugas.

Beneficios de la niacinamida en el rostro 

El principal beneficio de la niacinamida en nuestra piel es su poder antiinflamatorio, lo que lo hace un aliado contra el acné, la rosácea, la hipersensibilidad y las pieles irritativas. Al usarlo las manchas de acné se reducen gracias a sus propiedades seborreguladoras y antiinflamatorias. Mejorando la textura de la piel y el aspecto de los poros. Asimismo, calma las rojeces y disminuye las marcas residuales de acné cuando se pigmenta. Como disminuye la irritación y el enrojecimiento facial es beneficioso para las pieles sensibles. 

Igualmente, la niacinamida posee un poderoso efecto antioxidante, que nos protege frente a las células del estrés oxidativo y los radicales libres. Así que puede ser una buena alternativa para aquellas pieles grasas o intolerantes a las que la vitamina C les irrita. 

Además, regula la producción de sebo y refuerza la barrera protectora de la piel, al reducir la pérdida de agua y aumentar la producción de los lípidos en epidermis (ceramidas) o las proteínas (queratina y filagrina), por lo que también es adecuada para las pieles deshidratadas y secas.

Por último, pero muchísimo menos no importante, y debido a todo los beneficios anteriores, la niacinamida mejora el aspecto de las arrugas, debido a que su aplicación aumenta la producción de colágeno y elastina. 


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