Durante la sesión en el Concejo, se denunció que los motociclistas se pasan los semáforos en rojo como si fueran simples adornos
El concejal Jorge Bolívar habló de todo un poco y no dejó “quien se salvase” tras el reciente debate de control político a la Secretaría de Movilidad. Según el cabildante, la “Capital Musical” se convirtió en tierra de nadie, donde los conductores hacen lo que les da la gana mientras la autoridad brilla por su ausencia. Para Bolívar, las conclusiones del debate son claras: en las calles de Ibagué manda la ley del más fuerte y el desorden vial está cobrando vidas a diario.
Durante la sesión en el Concejo, se denunció que los motociclistas se pasan los semáforos en rojo como si fueran simples adornos, realizan giros prohibidos e incluso invaden las zonas de peatones y ciclistas sin que nadie les ponga un tatequieto. “Aquí la gente hace lo que quiere y no pasa absolutamente nada”, sentenció Bolívar con indignación. El caos no se queda solo en las avenidas principales; en las plazas de mercado la situación es infernal, pues la falta de agentes de tránsito convierte el tráfico en un laberinto sin salida.
Lo más grave, según el concejal, es que este “viva la fiesta” en las vías está disparando las cifras de muertos en accidentes de tránsito. Al no haber sanciones efectivas ni controles constantes, la imprudencia reina y las familias ibaguereñas ponen las víctimas. El llamado a la Administración Municipal fue contundente: o recuperan el control de las calles con medidas de hierro o la ciudad seguirá sumida en esta anarquía que hoy genera terror y luto en cada esquina.


