El municipio de Tuluá volvió a ser escenario de un hecho violento que refleja la compleja situación de seguridad que atraviesa el Valle del Cauca. Dos hombres fueron asesinados en el barrio Avenida Cali, en un ataque que ha generado conmoción entre los habitantes de la zona y que se suma a la serie de crímenes que golpean la tranquilidad de la región.
Las víctimas fueron identificadas como Óscar Alejandro Ortega Bermúdez y Emerson Cano Ortega, quienes se movilizaban en una motocicleta Yamaha Crypton de placas KOA42G. De acuerdo con la información preliminar, cuando transitaban a la altura de la carrera 27A con calle 38 fueron interceptados por sujetos armados que, sin mediar palabra, les dispararon en repetidas ocasiones. La violencia del ataque les causó la muerte de manera inmediata en el lugar de los hechos.
Unidades de la Policía Nacional hicieron presencia en la zona para acordonar el área y adelantar los actos urgentes de inspección técnica. Posteriormente, los cuerpos fueron trasladados a la morgue local, mientras se avanza en las investigaciones para establecer los móviles del crimen y dar con los responsables. Aunque aún no se han confirmado hipótesis oficiales, las autoridades manejan varias líneas de investigación que buscan esclarecer si se trató de un ajuste de cuentas, un ataque selectivo o un hecho vinculado a estructuras criminales que operan en el municipio.
El barrio Avenida Cali, donde ocurrió el doble homicidio, ha sido señalado en ocasiones anteriores como un sector vulnerable frente a la presencia de grupos armados y actividades ilícitas. La comunidad, golpeada por la reiteración de hechos violentos, expresó su preocupación por la falta de garantías de seguridad y el temor creciente que se vive en las calles.
Este nuevo episodio se suma a la lista de homicidios que han marcado la vida cotidiana de Tuluá en los últimos meses, consolidando la percepción de que la violencia se ha convertido en un problema estructural que requiere respuestas más contundentes. Las autoridades locales han insistido en que se están reforzando los operativos de control y patrullaje, pero los ciudadanos reclaman acciones más efectivas que permitan recuperar la confianza y la tranquilidad en el municipio.
El doble asesinato de Ortega Bermúdez y Cano Ortega no solo deja un vacío en sus familias, sino que también evidencia la urgencia de fortalecer las políticas de seguridad en Tuluá. La comunidad espera que las investigaciones avancen con rapidez y que los responsables sean llevados ante la justicia, en un contexto donde la violencia amenaza con normalizarse y la necesidad de respuestas institucionales es cada vez más apremiante



